En poco tiempo, Jaime Andrés Beltrán se ha visto envuelto en varios escándalos. Foto: Archivo
Misael Salazar F.
Paradójicamente, uno de los ministros por los cuales Abelardo De La Espriella siente más afecto, es, al mismo tiempo, el que ha ocasionado mayor número de escándalos en el breve tiempo que lleva el nuevo gobierno.
Los problemas con el titular de la Vivienda comenzaron tan ponto se anunció su nombramiento, por cuenta de una investigación en curso, conocida como “El caso de la chatarra”, hecho de presunta corrupción que sucedió mientras el pastor y comunicador social se desempeñaba como alcalde de Bucaramanga.
Incluso, en los círculos políticos cercanos y lejanos al nuevo gobierno, se llegó a decir que este polémico caso de desaparición misteriosa de la chatarra, podría crearle problemas al exalcalde, a la hora de aceptar el ministerio para el cual De La Espriella lo había seleccionado. Por fortuna, para el pastor, el caso pasó por debajo de la mesa y el presidente terminó designándolo en el ministerio.
Polémico viaje a la playa
El segundo escándalo protagonizado por el ya ministro de Vivienda no demoraría en llegar.
A tan solo 8 días de posesionado el nuevo gobierno y en medio de la crisis por el terremoto de 7,4 que afectó a Colombia el 10 de agosto, Jaime Andrés Beltrán apareció disfrutando en la playa como si se tratara de un turista en plenas vacaciones.
El hecho causó mucho malestar por dos motivos: Primero, porque se produjo a escasos días de la toma de posesión de Abelardo De La Espriella. Obviamente, los adversarios del pastor aprovecharon para, irónicamente, decir que el ministro no tenía ni ocho días en el cargo y ya estaba cansado, por lo que había solicitado vacaciones para ir a la playa.
Segundo, porque las fotos del titular de la cartera de Vivienda aparecieron en medio de la crisis que vive el país, producto del terremoto y se suponía que el ministro debía estar contribuyendo a resolver la enorme crisis que dejó el devastador siniestro, con más de 30.000 edificaciones colapsadas o averiadas.
Para intentar poner fin a esta crisis, el ministro ofreció disculpas a los colombianos por su conducta y el capítulo pareció quedar saldado.
El sobrino de la contralora en el ministerio
El siguiente escándalo del ministro no demoraría en llegar.
El 11 de agosto, 4 días luego de la toma de posesión del ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán designó como asesor del ministerio a Wilson González Vargas, un ciudadano muy cercano al pastor y quien lo acompañó mientras fue alcalde de Bucaramanga.
El nombramiento hubiera resultado normal, si no fuera porque Wilson Gonzáles Vargas es sobrino de la contralora de Bucaramanga, Jazmín González, la misma funcionaria que debe investigar el caso de la chatarra, en la cual el investigado es el hoy ministro de Vivienda.
Por supuesto, la lluvia de críticas no cesa, máxime cuando el presidente Abelardo De La Espriella ha dicho, desde su campaña y durante el tiempo que lleva en el gobierno, que no tolerará actos de corrupción en su gobierno.
Es evidente que, con el sobrino de la contralora municipal en un cargo de asesor del ministro de Vivienda, la investigación contra el exalcalde, por el caso de la chatarra, podría verse afectada.
