Álvaro Uribe debe ser condenado, según la Fiscalía. Foto: El País
Misael Salazar F.
Lo del expresidente Álvaro Uribe Vélez es un caso digno de todo análisis.
En un momento que como senador pierde la compostura, sale corriendo del Capitolio rumbo a la Corte Suprema de Justicia a denunciar al también senador Iván Cepeda por manipulación de testigos y resulta que es el propio expresidente quien termina enredado con la justicia por presunta manipulación de testigos y fraude procesal.
El caso se remonta al año 2014. Iván Cepeda era apenas un imberbe senador y Álvaro Uribe Vélez un político experimentado que venía de ser dos veces presidente de la República, entre el 2002 y el 2010.
En un acalorado debate en el Congreso, Cepeda acuso al expresidente y fundador del Centro Democrático, de haber estado aliado con grupos paramilitares.
Uribe Vélez perdió el control. Del Capitolio salió corriendo a la Corte Suprema de Justicia y demandó a Cepeda por supuesta manipulación de testigos para acusarlo de haberse unido a los paramilitares.
La Corte Suprema inició la investigación, pero, para sorpresa del expresidente, ordenó archivar el expediente contra el senador Iván Cepeda y abrir una averiguación contra Uribe Vélez, precisamente por manipulación de testigos.
A diferencia de Uribe Vélez que nunca pudo probar la manipulación de testigos por parte de Cepeda, este si logró demostrar que el exmandatario había intentado cambiar la versión de unos testigos para perjudicarlo.
En el centro del debate quedó el abogado Diego Cadena, quien, supuestamente, en representación del exmandatario colombiano, quiso torcer la versión de un testigo que había sido paramilitar, para salvar a su cliente y hundir a Iván Cepeda.

Uribe Vélez fue hallado culpable y condenado a prisión domiciliaria.
Para evadir la Corte Suprema, el expresidente renunció a la curul en el Congreso. Al hacerlo, su caso pasaba a manos de la Fiscalía, donde esperaba “mejor trato” que en la Corte.
Dicho y hecho. Francisco Barboza, amigo personal del entonces presidente Iván Duque, pidió en dos oportunidades la preclusión del caso de Uribe Vélez, pero la iniciativa tropezó en los tribunales, que negaron tal solicitud.
Con apenas un mes en el cargo, la nueva Fiscal, Luz Adriana Camargo, a través del Fiscal Delegado, llamó a juicio al expresidente por los presuntos delitos de manipulación de testigos y fraude procesal.
La conclusión es que Uribe Vélez perdió la protección de Francisco Barboza y la nueva Fiscal halló motivos y pruebas suficientes para sentar por primera vez a un exmandatario colombiano frente a un juez de la República.
Ahora es que parece comenzar el caso del expresidente, quien ha sido llamado por la justicia para que rinda cuentas.
