Bogotá, 3 de enero de 2025 – En un hecho que conmociona a la opinión pública y al sistema judicial, Francisco Luis Correa Galeano, principal autor intelectual del asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, fue asesinado esta madrugada en la cárcel La Picota de Bogotá.
El exmilitar de 45 años fue hallado sin vida en la celda 25 del pabellón 32, con múltiples heridas de arma blanca. Las primeras informaciones indican que el presunto agresor es Samuel Márquez Zuleta, también recluso de La Picota. El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) y la Fiscalía General de la Nación han abierto una investigación para esclarecer las circunstancias de este homicidio.
Correa Galeano había sido condenado a seis años y medio de prisión tras aceptar un acuerdo con la Fiscalía General de Colombia, en el que reconoció su papel en la planificación y coordinación del asesinato del fiscal Pecci. En el marco de este acuerdo, Correa se había comprometido a colaborar con la justicia proporcionando información clave sobre la logística y ejecución del crimen.
El fiscal Marcelo Pecci, reconocido por su lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico en Paraguay, fue asesinado el 10 de mayo de 2022 en la isla de Barú, Cartagena, mientras disfrutaba de su luna de miel. Correa Galeano fue identificado como el principal articulador del asesinato, siendo responsable de contratar a los sicarios y coordinar los detalles del ataque.

El homicidio de Correa Galeano ocurre en medio de un contexto delicado, dado su papel como testigo clave en un caso de alta relevancia internacional. Su colaboración con la justicia había permitido avances significativos en la comprensión de las redes criminales involucradas en el asesinato de Pecci.
La Fiscalía General y el INPEC han reiterado su compromiso de garantizar la seguridad en los centros penitenciarios, señalando que este hecho subraya la necesidad de revisar los protocolos de protección a internos que colaboran con la justicia.
El asesinato de Correa Galeano plantea serios interrogantes sobre la capacidad del sistema penitenciario para proteger a reclusos que poseen información sensible. También podría tener implicaciones en el curso de las investigaciones y procesos judiciales relacionados con el caso Marcelo Pecci.
Las autoridades continúan trabajando para esclarecer este lamentable suceso, que representa un nuevo reto para la justicia y el Estado en la lucha contra el crimen organizado.
