La capital santandereana reafirma su liderazgo nacional en salud, educación y calidad de vida, pero enfrenta retos en sostenibilidad, transparencia e innovación. Foto: Archivo
Misael Salazar F.
Si nos atenemos a lo que dice el Artículo 107 de la ley 135 de 1994, Bucaramanga debería ir a elecciones atípicas a finales de octubre o principios de noviembre de este año.
Una vez ejecutoriado el fallo de segunda instancia del Consejo de Estado y notificadas las partes acerca de la decisión de anular la elección del alcalde, Jaime Andrés Beltrán, los partidos políticos que avalaron la candidatura del alcalde saliente, deberán elaborar una terna que será entregada al gobernador, Juvenal Díaz Mateus, para que designe al alcalde encargado.
Paralelamente, el gobernador debe emitir un decreto convocando a elecciones atípicas dentro de los dos meses siguientes a la promulgación del decreto.
Partiendo de que mientras resulta ejecutoriada la sentencia del Consejo de Estado y mientras se designa la terna y el gobernador decide, termina agosto y avanza septiembre, lo más probable es que para finales del mes de octubre o principios de noviembre se convoque a elecciones atípicas.
En todo caso, estas elecciones atípicas en Bucaramanga, serán un adelanto de las campañas electorales que se avecinan a nivel nacional, con el ojo puesto en las legislativas de marzo del año entrante y las presidenciales de mayo y junio si hay segunda vuelta.
En septiembre está prevista la elección (vía encuesta) del candidato presidencial del partido Centro Democrático. En octubre (26) serán las elecciones interpartidistas donde el Pacto Histórico escogerá su candidato presidencial. El 8 de marzo del 2025 serán las elecciones legislativas para renovar Senado y Cámara de Representantes y en mayo la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Si hay segunda vuelta, la misma ser realizará en el mes de junio del año que viene.
En Bucaramanga, a este cronograma hay que agregarle las elecciones atípicas.
