Hoy se conocerá el fallo sobre la apelación de Uribe Vélez . Foto: Archivo
Misael Salazar F.
El Centro Democrático se ha propuesto alcanzar en 2026 una meta nunca antes lograda: 25 senadores en las elecciones legislativas de marzo y para ello acude a su líder y principal referente: Álvaro Uribe Vélez.
La estrategia del partido, fundado y dirigido por el expresidente, es ubicar a Álvaro Uribe en el puesto 25 de la lista cerrada al senado. Suponen los directivos del CD, que el ex mandatario, ubicado en dicho escalón, jalonará a los 24 aspirantes que lo anteceden en la lista para alcanzar su objetivo de las 25 curules.
Será la segunda oportunidad que Álvaro Uribe aspire al congreso. En 2018 lo intentó con éxito y en esa elección fue el aspirante más votado con 801.692 votos y empujó al partido Centro Democrático hasta llegar a obtener 2.300.589 votos en sus listas.
Pero hay un obstáculo
Aunque la estrategia del Centro Democrático parece viable para sus objetivos políticos, el partido y el expresidente Uribe Vélez se enfrentan a un obstáculo: su juicio en segunda instancia por soborno a testigos.
Como todo el país sabe, Álvaro Uribe Vélez fue sentenciado en primera instancia por los delitos de soborno a testigos y fraude procesal y le fue imputada una pena de 12 años de prisión domiciliaria. Una tutela radicada por su defensa, logró que el exmandatario continúe el juicio en segunda instancia, pero en libertad.
La estrategia del Centro Democrático de incluir a Uribe Vélez para que impulse la lista al senado, funcionaría, siempre y cuando el expresidente gane el juicio en segunda instancia. De lo contrario, se caería todo el andamiaje estratégico de su colectividad política.
El caso que hoy pone en riesgo la aspiración política de Uribe Vélez, es el mismo por el cual renunció al congreso en un intento por evitar que la Corte Suprema ventilara su situación relacionada con el senador Iván Cepeda y es el mismo por el cual fue hallado culpable y sentenciado en primera instancia pero en la justicia ordinaria.
