Bachaquero fue el epicentro de 9 movimientos sísmicos. Foto: El Regional del Zulia
Misael Salazar F.
Eran las 11 y 51 minutos de la noche del miércoles, casi a punto de comenzar el día jueves, 25 de septiembre.
La mayoría de los habitantes de Bachaquero, capital del municipio Walmore Rodríguez del estado Zulia, en Venezuela, se hallaban durmiendo. Otros pensando en la hora del descanso para proseguir con la rutina diaria del jueves, en un pueblo con yacimientos de petróleo y gas y donde muchos de sus pobladores se dedican a la compra-venta de mercancías o la venta de comida con platos típicos de la Costa Oriental del Lago de Maracaibo.
No habían descansado durante parte de la tarde y tampoco de la noche, porque allí, en este preciso lugar se había localizado el epicentro de 9 temblores, unos de mayor intensidad como el de 6,1 y muchas réplicas que afectaron a Venezuela y parte de Colombia.
Pero lo peor no había sucedido. A esa hora, 11 y 51 minutos de la noche, sintieron el más fuerte de los movimientos sísmicos: 6,2.
Quienes se hallaban durmiendo, botaron las cobijas y se lanzaron a tierra y salieron de su casas y apartamentos buscando refugio al aire libre por si acaso.
Quienes aún pensaban en la hora del descanso, tuvieron que alargar la decisión de acostarse porque nadie quería meterse en la cama, sabiendo que la tierra había temblado toda la tarte y parte de la noche y no se sabía por cuanto tiempo más iría a temblar.
Los organismos de seguridad del estado venezolano habían arribado al lugar temprano, sabiendo que allí se había localizado el epicentro de la cadena sísmica que afectó a Venezuela este miércoles.
El caso es que los bachaqueros no durmieron por culpa de los temblores. Muchos de ellos recordaron que el nombre de su pueblo procede de una especie de hormiga conocida como bachaco, reconocida por labrar en equipo grandes huecos donde se acomodan y pasan gran parte de su vida.
De allí procede el nombre de este singular pueblo petrolero zuliano, aunque posteriormente el término fue trasmutando hacia un oficio propio de los revendedores de mercancía, a quienes denominan bachaqueros. Es decir, aquellos que compran mercancías y la revenden para vivir, aunque en muchos casos los precios son más caros que en otros sitios convencionales de venta de cosas útiles para cualquier cosa.
El caso es que los bachaqueros recordarán el 24 de septiembre como el día en no pudieron dormir, por cuanto en su pueblo, casi sobre la superficie, se halló el epicentro de 9 movimiento sísmicos, unos de mayor intensidad que los otros.
