Gerardo Castro Pérez
A partir de las 9 de la mañana de este domingo se reunirán frente al albergue Juan Pablo Segundo de Floridablanca los familiares de los 40 abuelitos que serán desalojados.
Ciudad Florida conoció que el inconformismo de los florideños es generalizado por la abrupta sacada de los adultos mayores de la que ellos consideran que hoy es su casa, y muchos ciudadanos de la localidad, el domingo serán solidarios y también participarán en la jornada de protesta frente a la institución.
Enrique Laguado, en su calidad de hijo de una de las adultas mayores interna en el albergue dice: “Eso no puede ser así, cómo así que de la noche a la mañana el obispo amanece con los chiros al revés y se le ocurre cometer semejante atropello. No señor, y menos en pleno diciembre cuando esos abuelitos esperan con ansia las misas de aguinaldo, y menos, cuando ya están preparados para elevar sus plegarias al Niño Dios frente al pesebre. No es justo, debe haber diálogo para llegar a un acuerdo”.

Por su parte, Camilo Tordecilla Restrepo, abogado de profesión manifiesta que, jurídicamente no es procedente la expulsión ipso facto de los abuelitos por la diáfana violación de derechos fundamentales sustentados en la Constitución Nacional, incluyendo la violación al debido proceso y al derecho a la defensa.
A través de redes sociales y grupos de whatsapp cientos de florideños están en comunicación permanente haciendo referencia al tema desalojo de los viejitos del albergue.
Ciudad Florida continúa en espera de comunicado oficial del Palacio Episcopal para hacerlo público y dar a conocer a la comunidad las verdaderas razones que tiene monseñor Ismael Rueda Sierra para haber tomado tan drástica decisión.
