La participación de Macaregua en estos concursos es financiada por sus propios participantes. Foto: Suministrada
Darlin Ramírez Leiva
Con el sonido de la tambora, el zapateo firme y el corazón lleno de sueños, la agrupación florideña de danzas Macaregua, dejó muy en alto el nombre del municipio dulce en en Morales, Bolívar.
Allí, estos 15 florideños alzaron el trofeo del primer lugar en el 23° Concurso y III Festival de Danzas Tradicionales y Gigantonas del Magdalena Medio, un escenario dominado, en su mayoría, por agrupaciones de la región Caribe.
Era la primera vez que Macaregua asistía a este festival. La invitación llegó con un propósito claro: mostrar las danzas tradicionales de Santander en un territorio donde predominan los ritmos ribereños del río más grande del país.
“Querían conocer nuestras danzas, porque Santander también es ribereño”, contó con emoción su directora, Elena Porras, quien viajó junto a las siete parejas de bailarines y dos acompañantes, llevando en cada paso la identidad de Floridablanca.

Sobre el escenario, la agrupación presentó, en la categoría de pareja, el baile de tambora, y en la puesta grupal, dos expresiones profundamente arraigadas en la tradición santandereana: el bambuco zapateado y una estampa de torbellino.
Cada movimiento fue una declaración de amor por la cultura, una forma de decir que Santander también danza, siente y late al ritmo de su historia.
El triunfo tuvo un sabor especial porque cada uno fue el patrocinador de este sueño.
“Cada integrante asumió el costo de su pasaje para llegar hasta Morales. Nosotros nos manejamos con fondos independientes”, sentenció Porras.
Por su parte, la organización del festival cubrió alimentación y hospedaje, pero el verdadero impulso fue el compromiso colectivo y el deseo de representar dignamente a su municipio.
“Me siento muy orgullosa de este premio. Tenemos 18 años de trayectoria artística, tiempo en el que hemos llevado el nombre de Floridablanca a escenarios de todo el país. Hemos estado en Arauca, Aguachica, Valle del Cauca, Cundinamarca, Medellín, Málaga y muchos otros municipios de Santander. No es nuestro primer reconocimiento, pero sí uno que reafirma nuestra trayectoria”, añadió.
Hoy, Macaregua es una escuela artística consolidada, reconocida a nivel departamental y nacional.
Sin embargo, su directora lo dice con franqueza y algo de nostalgia: “Creo que el municipio no tiene conocimiento de lo que Macaregua representa aquí mismo y de lo que representa fuera, somos reconocidos y nos va muy bien”.
Aun así, siguen bailando, viajando y dejando huella, convencidos de que la cultura se sostiene con pasión, disciplina y amor por la tierra.
Porque mientras haya un escenario, música típica y un grupo de jóvenes dispuestos a danzar, Floridablanca seguirá estando presente, incluso lejos de casa.

