Este jueves en la noche se produjo un enfrentamiento entre integrantes de la SIJIN y dos presuntos sicarios que momentos antes habían asesinado a un hombre en el mismo lugar: El asentamiento humano El Páramo, ubicado sobre la Transversal Oriental en el municipio de Floridablanca.
La historia, relatada por los vecinos y ratificada por las autoridades es la siguiente:
Hasta el asentamiento humano El Páramo llegaron dos hombres en motocicleta en busca de otra persona que se hallaba en el lugar. Ubicaron la víctima, no pronunciaron palabra alguna y procedieron a dispararle hasta ocasionarle la muerte. El hombre, sin identificar aún, quedó tendido en un lugar del sector del conocido asentamiento.
Antes de huir fueron abatidos
Cumplida la misión, alcanzada la meta, los presuntos sicarios se preparaban para huir del lugar, una vez cometido el homicidio.
No habían iniciado la huida, cuando una comisión de la SIJIN llegó al sitio a poner orden.
Primer parte policial sobre los hechos del asentamiento El Páramo
Entre los sicarios armados y los agentes policiales se produjo un intercambio de disparos y al final los presuntos asesinos de la persona que se hallaba sin vida en el asentamiento, también cayeron muertos, pero a manos de la Policía.
Conclusión: Llegaron al Páramo a quitarle la vida a un ciudadano y terminaron muertos, también, pero a manos de las autoridades policiales.
Los tres cadáveres fueron levantados y trasladados a Medicina Legal, pero de sus identidades, ni de los oficios a los cuales se dedicaban, no se supo nada.
Las investigaciones policiales comenzaron sobre la hipótesis de que el ciudadano asesinado por los dos motorizados, cayó abatido producto de un ajuste de cuentas. Y que los dos presuntos sicarios abatidos, fallecieron al enfrentarse a la Policía que llegó a poner orden en el lugar de los trágicos hechos.
Muy seguramente hoy conoceremos el parte policial con la identidad de los tres abatidos y si tenían anotaciones policiales o registro de antecedentes.
De proporcionar ese informe se encargarán las propias autoridades policiales.
