Misael Salazar F.
El Giro de Italia ha descansado este martes, antes de la etapa 17.
Y la de este miércoles es otra fracción hecha a la medida de Egan Bernal, el zipaquireño que ya casi parece el coronado rey del Giro.

¡Pero no! El mismo líder deI Ineos Grenadiers prefiere esperar. Solo cuando haya dado el último pedalazo con la maglia rosa sobre su joven humanidad, sabrá que es el campeón de la segunda grande, después de celebrar el título del Tour de Francia.
Mientras tanto, y, por ahora, se prepara mentalmente para coronar los tres puertos montañosos de la etapa de este 26 de mayo, distribuidos a lo largo de los 193 kilómetros que separan a Canazei y Saga di Ala, con el puesto intermedio en el Passo di San Valentino.
El primer gran esfuerzo para el colombiano está marcado en el kilómetro 27 de carrera, un puerto de montaña de tercera categoría en Sveseri. Son apenas 2,9 kilómetros de ascenso. Lo duro viene más luego.
La caravana y con ella el líder, deben ascender 14.8 kilómetros hasta el Passo di San Valentino, un premio de montaña de primera categoría que, seguramente, empezará a fraccionar la carrera, en una especie de selección para cuando haya que afrontar la parte final de esta decisiva jornada que esperamos, vaya acercando a Bernal al lugar donde celebran los campeones.
Luego del descenso desde di San Valentino, viene otra dura trepada hasta alcanzar la cima en Saga di Ala. Son 11,5 kilómetros arañando la montaña. Si cuando lleguen los ciclistas al kilómetro 193, Egan Bernal posee, como todos aspiramos, la maglia rosa, habrá dado otro gigantesco paso hacia la gloria.
Pero antes del momento definitivo, vienen otras jornadas exigentes, porque la victoria se alcanza solo cuando se han hecho todos los esfuerzos necesarios para empezar a entonar los cantos épicos. La fracción de este miércoles, será otro peldaño antes de arribar con la bandera al lugar donde se festeja con los dioses.
