Misael Salazar F.
Si alguien quiere saber cómo funciona la desigualdad en Colombia, debe hacer como lo hizo la personera municipal de Floridablanca: Darse una vueltica por el Valle de Ruitoque.

A 350 familias del Valle de Ruitoque les falta todo lo que a 50 les sobra
Allí, en este que parece un exclusivo sector del municipio Dulce, 50 familias viven muy bien. Las restantes 350 pasan todo tipo de calamidades.
Isidro Acelas, Presidente de la Junta de Acción Comunal, le resumió al equipo de la Personería Municipal la gran contradicción que existe en el Valle de Ruitoque: “En este sector rural residen unas 400 familias, de ellas, unas 350 pasan las ‘duras y las maduras’ diariamente y las restantes son fincas de prestantes familias santandereanas y algunos residentes en lujosos conjuntos con piscinas, jacuzzis y saunas, entre otros beneficios”.
La lista de calamidades de las 350 familias pata en el suelo del Valle de Ruitoque es larga y es dramática, según un boletín publicado en twitter por la personera municipal, María Margarita Serrano Arenas: Las vías veredales son intransitables, no hay alcantarillado, tampoco centro de salud y, para colmo, no funciona bien la señal de los celulares. Lo que en otros tiempos fue el centro de salud, hoy es un muladar cuyo propietario es el municipio de Floridablanca y hasta una familia que lo invadió se marchó asustada por temor a quedar atrapada en esta vieja estructura bajo administración del Banco Inmobiliario de Floridablanca (BIF). Eso es lo que reza el comunicado de la Personera Municipal.

La personera municipal acompaña a los habitantes de El Valle de Ruitoque en sus reclamos
Pero los voceros de las 350 familias que padecen todo tipo de necesidades, estiman que las 50 familias adineradas viven muy bien. No se quejan de nada porque lo tienen todo. Ni siquiera se dan la oportunidad de ver que sus vecinos viven como parias, muy cerca de ellos, que viven como reyes.
También se robaron la plata
El comunicado de la Personera no lo dice, pero los voceros comunales recuerdan que robarse la plata de los alcantarillados y acueductos no es de ahorita sino también de antes.

Aquí también se robaron la plata de las aguas residuales
En el 2010, cuentan, la entonces administración municipal aprobó 395 millones de pesos para el tratamiento de las aguas residuales en el Valle de Ruitoque, específicamente para el centro poblado La Hormiga, a través de un convenio firmado con la empresa Acuasan. De la obra no se supo, tampoco de la plata. Isidro Acelas y el señor Duarte, que también fue presidente de la Junta de Acción Comunal, dicen que ni siquiera compraron los lotes para el tratamiento de las aguas residuales, mucho menos levantaron los estudios topográficos. Por lo tanto, no iniciaron los trabajos. En conclusión: Se robaron la plata.
