Sven-Goran Eriksson, en técnico sueco diagnosticado con cáncer terminal. Foto: Archivo
Misael Salazar F.
Este hombre participaba en una carrera de 5 kilómetros.
De pronto, se desplomó y desmayado terminó en un hospital.
Cuando despertó recibió la siguiente noticia: Había sufrido un derrame cerebral y luego de la revisión médica le hallaron un tumor en el cerebro.
Cuando los especialistas concluyeron todos los exámenes de rigor, el hombre, de 75 años, recibió la peor noticia de su vida: Padece un cáncer terminal, que, según sus propias palabras, no le deja ningún espacio para la esperanza.
-En el mejor de los casos me queda un año o incluso más, en el peor incluso menos. En realidad, nadie puede estar seguro, es mejor no pensar en ello, dijo a una cadena radial sueca que lo entrevistó tan ponto se enteró de la infausta noticia.
¿Quién es? ¿A qué se dedica?

Sven-Goran Eriksson, el entrenador sueco que padece cáncer terminal
El protagonista de esta historia es Sven-Goran Eriksson, un entrenador de fútbol sueco que ha dirigido selecciones de fútbol como Inglaterra, México y Costa de Marfil.
También ha sido el estratega de grandes clubes como Göteborg, Manchester City, Benfica, Sampdoria o Lazio.
Hasta hace un año (febrero de 2023), Eriksson era el director técnico del Karlstad, un equipo de la tercera división del fútbol sueco. Dejó el banquillo, precisamente, cuando su enfermedad empeoró, pero prefirió guardar silencio hasta última hora, cuando se decidió a hablar abiertamente sobre su situación particular.
Al estratega sueco le sorprende la enfermedad y, sobre todo, la forma repentina como apareció en su cuerpo. “Prácticamente me dejó sin posibilidad de reaccionar”, dijo, comentando lo que significó para él, enterarse que tiene cáncer terminal.
Al mundo del fútbol le resultó impactante la noticia, por cuanto Eriksson transitó durante 40 años dirigiendo equipos de la liga sueca, italiana, inglesa y portuguesa.
Hoy su futuro es incierto a los 75 años. Sabe que tiene cáncer terminal. Y que los médicos le han dicho que le queda un año de vida, tal vez más, tal vez menos.
Como quiera que sea, Sven-Goran Eriksson ha sido condenado a muerte por la ciencia.
