Andrea Carolina Villamizar, periodista y próxima a graduarse de abogada, quiere trabajar por el bienestar de los niños
Gerardo Castro Pérez
Periodista egresada de la UNAB, actual estudiante de derecho de la misma universidad, empresaria, madre y descendiente de reconocido político barranqueño.
A sus 24 años de edad, Andrea Carolina toma la decisión de participar en el próximo proceso electoral del 29 de octubre con miras a ocupar escaño en la Duma santandereana.
-¿Qué la motiva a ingresar protagónicamente en el mundo de la política?
–Es vocación, conozco por dentro el ejercicio de servir ya que mi señor padre, Darinel Villamizar, ha sido durante varios periodos concejal de Barrancabermeja. La política la llevo en la sangre, la entiendo, me gusta y de verdad que me inspira el tener la oportunidad de, con efectividad, aportar al desarrollo de mi Departamento.
– ¿Considera que llegó la hora de los jóvenes?

En los próximos días Andrea Carolina definirá en qué lista irá como aspirante a la Asamblea Departamental
–No me parece prudente ni estoy de acuerdo con pretender que los mayores estén pasados de moda en el acontecer político. Los adultos mayores, por su experiencia, son sabios en la toma de decisiones. Pero sí considero que los jóvenes no somos el futuro, sino el presente, y como tal, estamos preparados para grandes retos.
-¿Cuál es su postulado y la razón de ser?
–Todos los temas tienen su importancia – medio ambiente, salud, deporte y recreación, infraestructura, turismo, madres cabeza de familia, animalismo, etc. – pero en mi caso, mi gran interés es el de trabajar por la niñez. Por la defensa de sus derechos, su alimentación, educación, atención médica y buen trato.
-¿Y por qué ese tema específico?
– Porque conocedores somos todos de la impresionante inseguridad que tenemos hoy día en el país. Esto, a causa del desaforado actuar delictivo de jóvenes quienes quizás su niñez transitó por necesidades básicas insatisfechas: Mala alimentación, maltrato físico y psicológico, negación escolar y convivencia en ambientes disfuncionales.
– O sea, atender a la niñez para educar mejores ciudadanos.
–Efectivamente. Esa es mi preocupación y si las circunstancias me lo permiten, seré trabajadora incansable en proyectos y programas dirigidos al bienestar de todos los niños y niñas del Departamento que necesiten apoyo institucional.
