El decreto que ordena la militarización de la ciudad de Cali, también incluye otras ciudades del país, entre ellas Bucaramanga.
Específicamente, el decreto instruye acerca del despliegue militar en Pasto, Ipiales, Popayán, Yumbo, Palmira, Bucaramanga, Pereira, Madrid, Facatativá y Neiva.
Establece, el decreto, la asistencia militar (militarización) de las ciudades mencionadas, y coordinar con la policía de cada departamento, las acciones necesarias “…para afrontar y superar los hechos que dan lugar a la grave alteración de la seguridad y la convivencia en sus respectivas jurisdicciones”.
El decreto también gira instrucciones en el sentido de levantar los bloqueos que obstaculicen el libre tráfico por las vías del país.
