Migración Colombia, junto a la Policía Nacional y la alcaldía de Bucaramanga, se encargan del proceso de expulsión. Foto: Alcaldía de Bucaramanga
Misael Salazar F.
Cada tres días, un ciudadano extranjero es expulsado de Bucaramanga, luego de ser detenido y tras hacerle seguimiento para determinar su prontuario policial y sus deudas con la justicia.
Esta práctica fue impulsada por el exalcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, quien creó una estrategia de seguridad denominada Plan Candado, con la cual le hacía frente a la inseguridad en la capital de Santander. La estrategia fue continuada por el hoy mandatario municipal, Cristian Portilla.
El secretario del Interior del actual alcalde, Alfonso Pinto Frattali, dijo respecto a esta política de expulsión, que, si bien es cierto que muchos ciudadanos extranjeros llegan a Bucaramanga a trabajar, también lo que es que otros llegan a delinquir y a incrementar las estadísticas de la inseguridad.
Afirmó el funcionario que se han realizado no menos de 70 operativos para reducir los índices delictivos y que parte de este trabajo consiste en detener los ciudadanos extranjeros con antecedentes y en un trabajo conjunto con Migración Colombia y la Policía Nacional, los colocan en manos de las autoridades venezolanas y los registran como ciudadanos expulsados del país.
Pinto Frattali también aseguró que además de las 70 jornadas u operativos de seguridad realizados y las expulsiones permanentes de ciudadanos extranjeros, se ha logrado gestionar 13 alertas de Interpol con resultados satisfactorios.
