A los congresistas del departamento de Santander (senadores y representantes a la cámara), poco o nada les importó las 250.000 víctimas de la violencia que el gobierno nacional y la Unidad para la Atención y Reparación Integral de las Víctimas, tienen registradas en esta entidad.

Marylú Vásquez Gualdrón, víctima de la violencia y defensora de las víctimas de Santander
A esa conclusión llega Marylú Vásquez Gualdrón, precisamente una de las víctimas de la violencia en Santander, quien entuteló al Presidente Iván Duque y al Congreso de la República, solicitando que nuestro departamento sea incluido como víctima de la violencia.
¿Por qué usted responsabiliza directamente a los congresistas de Santander de no haber incluido al departamento como víctima de la violencia?
—Porque en 2018, cuando se estaban asignando las circunscripciones electorales que dieron pie a 16 curules para la paz en la Cámara de Representantes, Santander quedó excluido, como si no hubiéramos sido víctimas de la violencia.
¿Y era a los congresistas santandereanos a quienes les correspondía haber defendido y luchado por esta inclusión?
–Exactamente. Ellos son nuestros representantes. Mejor dicho, eran nuestros representantes. Por lo tanto, debieron haber luchado por incluir a Santander como un departamento víctima de la violencia. Si así hubiera sido, a nuestro departamento le tenían que haber asignado al menos un curul para la paz.
¿Qué sucedió en agosto pasado, cuando se reglamentó todo lo relacionado con las curules para la paz? ¿Tampoco aparecieron los congresistas de Santander?
–Tampoco aparecieron nuestros congresistas. Es decir, que fueron tan negligentes los congresistas de Santander en el 2018, como los actuales que dicen representarnos en 2021, cuando se produjo el acto legislativo que reglamentó las curules para la paz.
Marylú Vásquez Gualdrón concluye, por lo mismo, que las víctimas de la violencia en Santander no han contado con el apoyo de los congresistas del departamento. Han quedado huérfanos de respaldo por parte de representantes y senadores.
La santandereana que entuteló al presidente Iván Duque y al Congreso para exigir que el departamento sea incluido como entidad afectada por la violencia, sostiene que, en lugar de ayudar, hay congresistas que más bien les han quitado pertenencias o han adquirido propiedades que pertenecieron a las víctimas de la violencia.
