Martín Parra
El sonido de la guacharaca se fue desvaneciendo, y con él, la alegría de quienes alguna vez bailaron al ritmo de su música. Dinael Ropero Ropero, músico carranguero oriundo de La Vega, Norte de Santander, radicado en Floridablanca desde su juventud, falleció el pasado 29 de marzo tras una larga lucha por su vida. Su historia, marcada por la pasión por la música y una tragedia vial, hoy es un llamado a la justicia.
La noche del 13 de septiembre de 2024, Dinael se desplazaba en su motocicleta Suzuki GN 125 con placas HBC 53F por la vía que conduce de La Cemento al Rincón de Girón. Su destino final nunca se cumpliría. A la altura del kilómetro 8+900, otro motociclista, quien según testigos se encontraba bajo los efectos del alcohol, invadió el carril contrario al cruzar de manera imprudente el separador vial. El impacto fue brutal. Dinael salió despedido contra el pavimento, sufriendo múltiples traumatismos que lo dejaron en coma.
Desde aquel momento, su vida se debatió entre la esperanza y la incertidumbre. Fue trasladado al centro médico más cercano y posteriormente remitido a la Clínica Chicamocha, donde los médicos confirmaron lo peor: severas lesiones cerebrales y pulmonares. Durante siete meses, su cuerpo resistió conectado a ventilación mecánica, alimentado por sonda, sin responder a los estímulos físicos. Finalmente, a las dos de la madrugada del 29 de marzo, su corazón dejó de latir.
Su familia, sumida en el dolor, no solo llora su partida, sino que también exige justicia. Denuncian que el responsable del accidente sigue en libertad y hasta la fecha no ha asumido ninguna responsabilidad legal. Las autoridades han iniciado investigaciones, pero el proceso avanza con lentitud, mientras la indignación crece entre quienes conocieron y admiraron a Dinael.
Más allá de la tragedia, su legado musical perdura. Dinael fue un talentoso intérprete de la guacharaca y la percusión, además de corista. Su pasión por la carranga lo llevó a integrar agrupaciones como Los Hermanos Benítez, Los Hermanos Quintero, su último grupo, con Ayer y Hoy actuaba esporádicamente. En 2019, con la agrupación Fredy Báez y La Patrulla 7, ganó el Festival de Música Campesina de Floridablanca, dejando huella en la escena musical regional.
El pasado lunes, amigos, familiares y seguidores de su música se reunieron para despedirlo en su sepelio. Entre notas de carranga y lágrimas de despedida, su recuerdo quedó inmortalizado en quienes compartieron su pasión y su vida.
Hoy, la guacharaca de Dinael Ropero Ropero está en silencio. Pero su historia, su arte y la lucha por justicia seguirán resonando hasta que la verdad prevalezca.
