Nos acaba de llegar otro Mundial de Fútbol y parece que no nos hemos dado cuenta.
Desde hoy, 11 de junio, todo el planeta será un balón, como la tierra misma, como la testa que nos orienta y nos conduce.
Los ojos del mundo estarán por primera vez en tres países sede, señal de que hermanados podemos hacer cosas maravillosas.
Y por primera vez, también, 48 países, procedentes de todos los continentes y rincones de la Tierra, miden sus fuerzas en una lucha diaria donde el balón es el rey, el que va y viene, el que se eleva y se deja caer al mismo tiempo, el que se transporta con la humanidad toda, menos con las extremidades superiores, señal inequívoca de lo grande y asombrosos que somos los seres humanos.
La tecnología, gigantesca y maravillosa, nos permitirá ubicarnos en 16 ciudades sedes donde se disputarán 104 partidos antes de conocer quién será el nuevo rey planetario de esta distracción tan popular, tan contagiante como el fútbol.
Durante un larguísimo mes, el mundo juega, todos los días, a toda hora, dándole vida a un deporte que se practica con los dos extremos del ser humano: Los pies y la cabeza.
Disfrutemos del fútbol, disfrutemos del Mundial.
