“Ni un paso atrás, liberación o muerte” fue el lema con que nace el Ejército de Liberación Nacional el 4 de julio de 1964, ya hace casi 60 años.
A diferencia de las FARC EP que emerge como una guerrilla campesina, el ELN es creado y moldeado por jóvenes citadinos estudiantes, y sacerdotes rebeldes exponentes de la Teología de la Liberación.
Le dan comienzo a su travesía revolucionaria, entre otros, los hermanos Fabio, Manuel y Antonio Vásquez Castaño, Ricardo Lara Parada, Jaime Arenas y la Mona Mariela. Entrando también a sus filas el Cura Camilo Torres y Manuel Pérez Martínez quien fue conocido como el Cura Pérez.
Además de Fabio Vásquez y el Cura Pérez, también ejercieron la comandancia Francisco Galán, Felipe Torres, Pedro Cañas Serrano, Nicolás Rodríguez Bautista (Gabino), Gustavo Aníbal Giraldo (Pablito), Rafael Sierra Granados (Ramiro Vargas), Israel Ramírez Pineda (Pablo Beltrán) y su actual comandante Eliécer Herlinto Chamorro conocido con su nombre de guerra Antonio García.
El principal órgano decisorio del ELN es el Comando Central (COCE) compuesto por cinco comandantes. Luego está la Dirección Nacional (DINAL), integrada por 23 representantes de cada Frente de Guerra.
La historia nos cuenta que una de las principales motivaciones para el nacimiento y fortalecimiento de las guerrillas en Colombia fue, la existencia entonces de un Estado cooptado por dos partidos políticos (Liberal y Conservador) que excluían cualquier propuesta alternativa. Quizás, razón valedera en la época.
Pero hoy que en Colombia hacen vida proselitista activa no dos, sino 28 partidos políticos, tal justificación ha perdido peso específico, siendo hora que el ELN ubique su plataforma ideológica en la realidad del presente y contribuya con propuestas positivas al engrandecimiento de la Patria.
Es grito unánime del pueblo colombiano el por fin lograr La Paz Total. “Que no haya un solo muerto producto de la violencia y que no se acueste un solo niño con hambre en Colombia”, dice Alfonso Prada, Ministro del Interior.
El Presidente Gustavo Petro, con la sanción de la ley 418 de la Paz Total, define la política de Estado, preservando y garantizando la seguridad humana, a través de la solución definitiva del conflicto armado en Colombia.
Las cartas están echadas por parte del gobierno progresista, quien con el apoyo de la comunidad internacional y con inmensa generosidad, además de a otros grupos armados, le está diciendo al ELN que ha llegado la hora de deponer las armas e integrarse a contribuir con el desarrollo del país nacional. Que hoy su interlocutor contempla características totalmente distintas a sus anteriores dialogadores, y que en absoluto se intuya como una rendición.
¡Llegó la hora! señores del ELN, el pueblo colombiano está expectante de su posición definitiva. Sepan que 50 millones de compatriotas soñamos con verlos firmar la Paz Total en evento magnánimo, ojalá a cumplirse en la Aula Máxima de la Universidad Industrial de Santander UIS, claustro académico en donde germinó su organización, y allí, al cierre del evento, escuchar de su máximo vocero decir: “Ni un paso atrás, libertad y vida”.
