Mario Carvajal Pérez, padre de Mario José Carvajal, procederá hoy a desalojar una familia humilde de Piedecuesta. Collage: Ciudad Florida
Misael Salazar F.
Cada día que transcurra, hasta el 2 de diciembre de este año, es uno menos sin techo y un día más cerca de vivir en la calle para la señora Isabel Poveda Calderón y sus hijos.
Para ese día, un Tribunal ordenó el Lanzamiento (desalojo), de la señora Poveda Calderón, quien habita un terreno de 1000 metros cuadrados dentro de la propiedad de más de 60.000 metros cuadrados, perteneciente a Mario Carvajal Pérez, padre del alcalde de Piedecuesta, Mario José Carvajal, quien, paradójicamente, se hace llamar “el alcalde de la gente”.
La historia es larga y compleja. La víctima de este despojo tiene 78 años de edad, de los cuales ha vivido 47 en la casa y el terreno que hoy Mario Carvajal reclama por medio de los tribunales y de los cuales será echada comenzando el próximo mes.
No sabe a dónde irá a vivir. “Haré un rancho de plástico en medio de la carretera”, dice. ¿“Dónde más voy vivir, si me van a sacar del lugar donde he vivido con mis hijos durante 47 años”?
Isabel solo alcanza a mirar la casa, los árboles frutales y la flores que tendrá que dejar el día que llegue la Policía Nacional a sacarla de allí, junto a sus pertenencias. Dice el fallo del juez, que por ser la vereda Barroblanco, parte de la jurisdicción del municipio de Piedecuesta, le corresponde a la alcaldía participar, junto a otros organismos, del procedimiento de desalojo.

La señora Isabel Poveda Calderón será echada a la calle el próximo 2 de diciembre, por el papá del alcalde de Piedecuesta: Foto: Ciudad Florida
Significa que tanto el padre (Mario Carvajal Pérez), por ser el propietario de la casa y el terreno y el hijo (Mario José Carvajal), por ser el alcalde de turno, serán los encargados de dejar en la calle a una humilde mujer que, de hecho y por posesión de la misma durante 47 años, debería ser la propietaria de la casa y el terreno donde habitará hasta la fecha fijada por el tribunal.
¿Dónde está la justicia?
Isabel Poveda solo espera un milagro de la justicia divina, porque ya la justicia terrenal, a cargo del juez Álvaro Ramón Nieto Moncada, decidió que deber ser echada de la casa donde dejó 47 de los 78 años de vida que hoy cumple.
Ella y su hija Martha Barragán Poveda, afirman que la avaricia y la ambición de Mario Carvajal Pérez no tiene límites.

De esta vivienda donde Isabel Poveda ha vivido 47 años, será desalojada por Mario Carvajal Pérez. Foto:Ciudad Florida
El papá del alcalde de Piedecuesta está pasando por encima de la voluntad del señor Ambrosio Mantilla, quien siendo propietario de casi toda la tierra donde hoy se halla la vereda Barroblanco, acordó de palabra dejarle un pedazo de tierra en posesión a José Antonio Barragán para que viviera con su esposa Isabel Poveda Calderón. Este hecho sucedió en 1976 y desde entonces la señora Isabel habita la casa.
Recuerda Isabel que Ambrosio Mantilla no hizo documento alguno. “La palabra era ley en aquellos hombres”, dice. “Y, de hecho, mientras él (Ambrosio) fue el dueño, nosotros nunca tuvimos problemas. Él nos había regalado lo poco que había de la casa y el terreno para que viviéramos”.
Sebastián Rey también respetó su palabra

Isabel Poveda Calderón será desalojada junto a su hija, Martha Barragán Poveda, quien nació en la vivienda. Foto: Ciudad Florida
Cuando Ambrosio Mantilla le vende el predio a Sebastián Rey, lo hizo con una condición: Que respetara el acuerdo al que había llegado con José Antonio Barragán y lo dejara vivir en la casa y el terreno contiguo.
Isabel Poveda recuerda hoy que, ni cuando Ambrosio Mantilla era propietario, ni cuando Sebastián Rey adquirió el predio, se hizo documento. “Con la palabra de ellos bastaba”, agrega. “Por eso nunca tuvimos problemas”, concluye.
Mario Carvajal no tiene palabra
Isabel Poveda Calderón dice recordar – como si fuera hoy- cuando Sebastián Rey le vendió la propiedad a Mario Carvajal Pérez y Raimundo Duarte, en el año 2005.
-Mi esposo, José Antonio Barragán, les preguntó qué pasaría con su casa y su terreno, cuenta Isabel. Fue entonces cuando Mario Carvajal Pérez le dijo que le dejaba 1.000 metros para la casa. Fueron testigo de este hecho, Abelardo Niño, Raimundo Duarte y Hugo Prada, el chofer de Mario Carvajal, agrega Isabel Poveda.
A los dos meses, según el testimonio de Isabel Poveda, llegó el mismo Mario Carvajal con un topógrafo (ver foto) y levantaron el plano de lo que le pertenecería a José Antonio Barragán y familia.

Dice la señora Isabel Poveda que Mario Carvajal Pérez mandó levantar este plano de lo que sería el terreno que a ella le correspondía. Según la afectada, el padre de Mario José Carvajal desconoció su propia decisión e inició el proceso de desalojo. Foto: Ciudad Florida.
Pero lo que continúa es el inicio de la tragedia de la familia de Antonio Barragán e Isabel Poveda Calderón.
Cuenta Martha Barragán, hija de Isabel Poveda, que después llega Mario Carvajal con un supuesto contrato de aparcería que se habría firmado entre el padre del hoy alcalde de Piedecuesta y José Antonio Barragán.
Según ese contrato, la familia Barragán Poveda deja de ser propietaria del terreno y se convierte en aparcera. Empieza a pagar canon de arrendamiento, lo que no habían hecho durante los anteriores 29 años. Y la familia empieza a compartir con Carvajal Pérez el fruto del terreno.
Es con este documento que Carvajal Pérez inicia un proceso de restitución del inmueble y termina despojando a la señora Isabel Poveda del terreno y la casa que Ambrosio Mantilla les había regalado, decisión que Sebastián Rey respetó cuando le compró a Mantilla. Fue Carvajal quien no respetó el acuerdo, a pesar de haber levantado el plano de lo que pertenecería a la familia hoy despojada.
Próximo trabajo
En la Fiscalía General de la Nación reposa una denuncia interpuesta por la familia Barragán Poveda, donde, entre otros apartes, cuestiona la veracidad del contrato de aparcería. Como suele suceder con quienes no tienen palanca, la Fiscalía tiene archivada la denuncia.
En el próximo trabajo, Ciudad Florida expone los argumentos con los cuales la familia Barragán Poveda cuestiona el contrato de aparcería con el que Mario Carvajal Pérez inicia el proceso para desalojar a quienes tienen 47 años viviendo en una casa y un terreno de 1000 de los 62.000 metros cuadrados que conforman toda la propiedad del papá del alcalde de Piedecuesta, “el alcalde de la gente”.
