Urge ponerle orden al parque principal de Floridablanca. Foto: Ciudad Florida
Gerardo Castro Pérez
Ciudad Florida dialoga con Yaqueline Martínez, presidenta de la Junta de Acción Comunal del casco antiguo de Floridablanca, quien hace referencia a la necesidad de arreglar el parque principal pero que sea una obra concertada con la comunidad.
-¿Cuál es su percepción del estado actual, físico y funcional, del parque principal llamado Santander-José Elías Puyana?
–Es casi que un antro sucio y de mal aspecto. Casetas resguardadoras (sic) de basura, roedores al por mayor, sin escaños, gran parte del año la pileta sucia y sin agua, caminerías atiborradas de mercancías, trabajadoras sexuales, habitantes de calle, mototaxistas, mendigos, chazas con música a todo volumen, y en la noche, la propia Sodoma y Gomorra poniendo en uso la caseta de lata, y que de información turística, para fornicación tarifada en todo el frente del despacho del alcalde.
– ¿Cómo debería ser la remodelación del parque?
–Primero que todo que se eliminen las casetas, que instalen bancas ojalá de cemento para que no se las roben, que se haga un inventario técnico de los árboles, arbustos y palmeras con estudio fitosanitario, y a excepción de las ceibas la cuales son intocables, si hay que tumbar alguna planta, que esta sea reemplazada por otra. O por dos más.

Algunas de las casetas del parque se convirtieron en cama de ratas y botaderos de basura. Foto: Ciudad Florida
– ¿Y del espacio llamado la gallera?
–El concepto no es malo. Cuando fue diseñada el fin exclusivo consistía en la funcionabilidad de un sitio para actividades artísticas y culturales. El problema es que pasó a ser un garito en el que día y noche pululan las apuestas. Increíble que las autoridades permitan que eso funcione en todo el frente de la alcaldía y la iglesia. Quizás hasta que allí no haya una balacera, con muertos incluidos, entonces las autoridades no prestan atención al asunto.
– ¿Y en cuanto a los vendedores ambulantes?
-Pudiéramos llamar vendedoras ambulantes a las tinteras (sic) que se desplazan de un sitio a otro. Porque los demás son comerciantes estacionarios que ocupan el espacio público e impiden el desplazamiento de los lugareños. Es que hay que entender que nuestro parque es muy pequeño y con semejante cantidad de ventas de raspados, helados, algodón, obleas, dulces, juguetes, chicharrones, mangos, coctel de mariscos, arepas de queso, globos, artesanías, carritos eléctricos y hasta juegos de azar, pues quiere decir que aquí el que menos puede disfrutar del parque es el ciudadano.

Yaqueline Martínez, presidenta de la Junta de Acción Comunal del casco antiguo de Floridablanca
-¿Y quién maneja esas ventas y eso cómo funciona?
–Tengo entendido que ahí existen algunas asociaciones de vendedores ambulantes. Y está bien, porque la Constitución permite y garantiza el derecho a asociarse. El problema es cuando amparados en una ley se termina violando otra ley. Quiero decir, el derecho general está por encima del derecho particular. Y en el parque ocurre que el derecho y el beneficio particular de unas pocas personas, por ilegalmente arrendar espacios públicos, o por vender sus mercancías, está por encima del derecho general de los ciudadanos de disfrutar del parque como punto de encuentro.
-¿Cuál es su opinión del Chanchón?
–Popularmente lo llaman el chanchullón y hay quienes dicen que es el monumento a la corrupción.
Efectivamente esa figura debe ser retirada del parque ya que en nada representa nuestra cultura.
-¿En su calidad de presidenta de la JAC cuál es su propuesta?
–Primero que todo debo dejar claro que la función de la Junta es transmitir a los entes del Estado las inquietudes, peticiones de la comunidad, y nuestra misión es gestionar para el beneficio colectivo.
Y sí, apoyamos la remodelación del parque porque es una necesidad. Pero aclaro, esa remodelación además del aspecto físico, debe contener reglas claras para el uso a darle. O sea, que si se ha de hacer allí una inversión para por fin ofrecerle a propios y extraños disfrutar de un espacio agradable para el compartir, muy bien, excelente. Pero si el municipio, a través del Banco Inmobiliario, invierte unos cuantos e importantes millones que son de nuestros impuestos, y no establecen reglas claras en cuanto al uso del espacio público, entonces mejor sería que no hicieran nada y que continuara el desorden y desaseo que reina hoy día.
-¿Pero concretamente qué habría que hacer para mantener el orden?
–Primero que todo, la secretaría del Interior debe evaluar con profundidad jurídica hasta donde particulares, así estén asociados, puedan usufructuar el espacio público entorpeciendo la libre movilidad, produciendo contaminación sonora y visual, y hasta produciendo malos olores a causa de alimentos en descomposición.
Y que la única estructura física -llámese caseta- que en adelante funcione en el parque principal de Floridablanca, sea destinada a la instalación de un CAI, o mínimamente al servicio de la Policía Ambiental y Turística.
Parque sí, pero para la gente, no para los comerciantes, terminó diciendo Yaqueline Martínez presidenta de la Junta de Acción Comunal del casco antiguo.

Me imagino que señora presidenta de Acción Comunal de Floridablanca no tiene familia, . Porque hay en el parque hay muchos vendedores que dependen de lo que venden hay en el parque o es que usted Doctora no siente hambre