Carlos Ardila Rodríguez tiene bien merecido el título de florideño ilustre. Foto: Ciudad Florida
***Carlos Ardila Rodríguez es el colombiano que más sabe de peces de agua dulce. Ha patentado 91 especies y en su museo particular hay información de cerca de 3.000
Misael Salazar F.
Por diciembre o Semana Santa, un hijo ilustre de Floridablanca regresa a lo que denomina su “pedacito de cielo”.
Anda rápido. A veces más de prisa. Se confunde con las vendedoras de tinto del parque y con los florideños de a pie, porque caminando, estudiando y trabajando, se ganó un título con el que todos lo identifican: Su humildad extrema.
O se va para las quebradas y ríos en busca de peces de agua dulce, que de niño y también de adulto, se han convertido en sus juguetes preferidos.

Es biólogo egresado de la UIS, con un postgrado en Administración de Recursos Naturales Renovables, en la Universidad Santo Tomás. Estudió también Administración de Empresas en la Universidad de la Costa y regresó a las aulas de la Universidad Santo Tomás a estudiar Planeación Ambiental. En síntesis, es este florideño un hombre de academia.
Pero lo suyo es la Ictiología, el estudio de los peces. En su caso concreto, optó por estudiar los peces de agua dulce y más exactamente, las especies que habitan en el Caribe colombiano y en los andes tropicales.
Hablamos de Carlos Ardila Rodríguez, un florideño raizal que posee el récord de ser el científico que más especies de peces de agua dulce ha descubierto en Colombia: 77 en total.
Pero también ha descubierto especies en Panamá, Perú y Venezuela, porque, en suma, son 91 las especies de peces de agua dulce patentadas por este hijo de Floridablanca que nació en una casa de la carrera 10 del casco antiguo.

Su vida ha transcurrido entre los ríos de Colombia y otros países. Los libros, laboratorios, aulas de clase universitaria, la investigación y su actividad como conferencista, le han robado el resto del tiempo a este académico de quien nadie habla mal ni en su tierra chica (Floridablanca) ni en su tierra grande que es el mundo a donde acude a compartir su vasto conocimiento.
En Barranquilla, donde vive la mayor parte del tiempo, se la pasa en el Museo Carlos Ardila Rodríguez (CAR).
Allí se halla todo el producto de su trabajo investigativo de 70 años, con material e insumos de unas 3.000 especies de peces de agua dulce a las cuales dedica su tiempo y su experiencia.
A este, su museo, acuden otros científicos, docentes universitarios, biólogos y estudiantes, porque forma parte esencial de la vida de un científico, compartir su conocimiento y su sabiduría.
27 especies descubiertas en Floridablanca

El trabajo del científico Carlos Ardila Rodríguez, tiene mucho que ver con Floridablanca.
Aquí nació. Aquí creció entre las quebradas Río Frio, Aranzoque, La Bejuca y La Ruitoca y aquí se entretuvo de niño mirando los peces, disfrutando sus colores, su contextura, calculando su tamaño y observando su comportamiento bajo el agua. La suya fue una infancia entre el agua y compartiendo con los peces que colectaba, admiraba y coleccionaba.
Por esta elementalísima razón, difícilmente podemos hallar otra persona que sepa tanto de aletas, escamas, vértebras y colores de los peces de agua dulce.
Como la naturaleza y el estudio han sido sus grandes pasiones, de la escuela de Alsacia pasó a las aulas de la Domingo Faustino Sarmiento (hoy Gabriela Mistral). De allí se fue a la Escuela Agrícola de Piedecuesta y la Escuela Agrícola de Cáchira (Norte de Santander), para concluir su bachillerato en el Colegio Santo Tomás.
Producto de su trabajo científico, Carlos Ardila Rodríguez descubrió 27 especies de peces de agua dulce en su pueblo natal, Floridablanca. De estas, 7 son endémicas, es decir, propias de este municipio.

Entre ríos y quebradas nació y se crio este científico florideño
Existe incluso un libro, que Carlos Ardila tituló Los Peces de Floridablanca, producto del acucioso trabajo científico de este hijo ilustre del municipio dulce de Colombia.
Luego de pasar por varias universidades y obtener varios títulos, Carlos Ardila Rodríguez se dedicó a la docencia y a la administración universitaria.
Fue director del Zoológico de Barranquilla y profesor asociado de la Universidad Metropolitana de Barranquilla.
Trabajó en las universidades del Atlántico, San Martín, Santo Tomás y UniNorte. Fue también cofundador de la Facultad de Medicina de la UIS y de la Universidad de Cartagena.
Este hombre que toma tinto en el parque de Floridablanca, se baña en La Ruitoca, respira el aire de La Judía y toma guarapo con los campesinos de Casiano Bajo o Rosa Blanca; con la misma naturalidad con que acude a los grandes auditorios a dictar sus conferencias, es quizás el más ilustre de los hijos de Floridablanca, entre otras cosas porque nadie le puede quitar un título que los florideños le metieron en sus alforjas hace tiempo: “Carlos Ardila Rodríguez sí es un hombre decente”.
