El 10 de julio será la imputación de cargos al excandidato presidencial y su hijo. Foto: Archivo
Misael Salazar F.
El próximo lunes, 10 de julio, será la imputación de cargos al excandidato presidencial del uribismo Óscar Iván Zuluaga y su hijo David Zuluaga.
Se sabe que al excandidato presidencial y su gerente de campaña (David Zuluaga), les serán imputados los delitos de falsedad en documento privado, fraude procesal y enriquecimiento ilícito.
Los problemas jurídicos que tienen al espaldero de Álvaro Uribe Vélez y su hijo al borde de la cárcel, tienen que ver con el hecho de que, siendo candidato presidencial en 2014, recibió dineros indebidos y no registrados, de parte de la cuestionada empresa constructora brasileña Odebrecht.
Caracol Radio entrevistó este martes a Francisco Bernate, presidente del Colegio de Abogados Penalistas de Colombia, a propósito del caso Zuluaga y la pena de cárcel que pudiera enfrentar junto a su hijo.
Bernate considera que al excandidato lo espera un proceso penal largo y difícil, debido a que las pruebas que entregó Daniel García Arizabaleta, resultan muy comprometedoras.
Cada uno de los delitos que le imputarán a Zuluaga tiene una pena en años de cárcel. El especialista en derecho penal sostiene que el delito de enriquecimiento ilícito de particulares, prevé un castito de 15 años. El de fraude equivale a 12 años de prisión y el delito de falsedad da 9 años de cárcel.
Pero el abogado insiste en que, a diferencia de Estados Unidos, en Colombia no se suman las penas por cada delito imputado. Si fuera en EE UU, Zuluaga se podría enfrentar a 36 años de cárcel. Pero en Colombia, dice el togado, podría enfrentar una pena de 9 años de cárcel.
Fuera del Centro Democrático
Mientras espera la imputación de delitos, Zuluaga se enfrenta a otro proceso.
El partido Centro Democrático (su partido), analiza la posibilidad de dejarlo por fuera de la organización política.
Para ello existen dos mecanismos: El primero es que Zuluaga renuncie el partido. El segundo consiste en expulsarlo del partido.
Del mismo excandidato presidencial depende que las autoridades del partido lo expulsen. Por lo tanto, lo más digno para él, en medio de todo este proceso, es que renuncie y se evite la afrenta de la expulsión de la tolda política creada y dirigida por su mentor político y protector, Álvaro Uribe Vélez.
Por donde quiera que se analice su situación, se llega a la misma conclusión: Óscar Iván Zuluaga vive las horas más bajas de su vida.
