Martín Parra
En una ceremonia sobria y ajustada por razones logísticas, el ingeniero Hernán Porras Díaz tomó posesión oficial como rector de la Universidad Industrial de Santander (UIS) para el periodo 2025–2028. Aunque el acto estaba inicialmente programado en el Salón Augusto Espinosa Valderrama de la Gobernación de Santander, finalmente se llevó a cabo en la sala de juntas del despacho del gobernador, en el marco de una sesión del Consejo Superior Universitario.
El gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, quien preside el Consejo, encabezó el acto protocolario, acompañado por los demás miembros del órgano directivo. La designación de Porras quedó en firme tras la decisión de la Procuraduría Regional de Instrucción de Santander de no aceptar la recusación interpuesta contra los consejeros, lo cual permitió reanudar el proceso de nombramiento suspendido desde el pasado 30 de abril.
La controversia surgió luego de que el abogado y veedor ciudadano Rubén Fernando Morales Rey solicitara apartar del proceso a todos los integrantes del Consejo, alegando presunto conflicto de intereses. Según Morales, las reformas introducidas mediante los Acuerdos 006 y 007 del 11 de marzo de 2025 —que cambiaron el mecanismo de elección del rector— habrían sido tramitadas por los consejeros en causa propia. La Procuraduría, sin embargo, concluyó que no existían pruebas suficientes para sustentar dicha recusación.
La reelección de Porras Díaz se consolidó tras la consulta interna realizada el 28 de abril, en la que obtuvo el 57% del respaldo entre profesores, estudiantes y egresados. Su contrincante, la profesora Elena Stashenko, alcanzó el 31%. Conforme a la nueva reglamentación, la diferencia mayor al 20% le permitió avanzar directamente como candidato único ante el Consejo Superior.
Durante su intervención, el rector Porras reafirmó su compromiso con el fortalecimiento institucional, la investigación de alto nivel y la inclusión educativa. «La UIS es un patrimonio científico y cultural de Santander y de Colombia, y debemos seguir consolidándola como una universidad pública de excelencia al servicio del país», declaró.
Con esta posesión, el Consejo Superior cierra un proceso complejo y polémico, que puso a prueba las garantías institucionales y el debate democrático en el seno de la comunidad universitaria.
