Por Martín Parra
En una jornada electoral marcada por desafíos de seguridad, los ciudadanos de Putumayo eligieron este domingo 23 de febrero a Jhon Gabriel Molina como su nuevo gobernador. Con el 100% de las mesas escrutadas, Molina obtuvo 42.673 votos, lo que representa el 39,83% del total, consolidándose como la opción mayoritaria para liderar el departamento.
La elección se llevó a cabo de manera atípica luego de que el Consejo de Estado anulara la victoria de Carlos Andrés Marroquín, electo en octubre de 2023, por incurrir en doble militancia. Ante este escenario, se convocaron nuevos comicios en los que participaron otros tres candidatos: Jonny Fernando Portilla, quien alcanzó 29.352 votos (27,39%), John Freddy Peña Ramírez con 23.986 votos (22,38%) y Miguel Ángel Rubio Bravo, quien recibió 8.083 votos (7,54%).
Un reto para la gobernabilidad en Putumayo
El nuevo gobernador asume el cargo en un contexto complejo, con desafíos en seguridad y desarrollo social. La presencia de grupos armados ilegales, como los Comandos de la Frontera, ha afectado a la región, incrementando la violencia y el narcotráfico en áreas rurales. A pesar de esta situación, las autoridades garantizaron la seguridad en los puntos de votación, permitiendo el desarrollo pacífico del proceso electoral.
Jhon Gabriel Molina ha prometido trabajar por el fortalecimiento de la seguridad, el desarrollo económico y la inversión en infraestructura para el departamento. En su discurso de victoria, expresó su compromiso con los ciudadanos: «Este triunfo es del pueblo putumayense, trabajaremos sin descanso por la paz y el progreso de nuestra tierra».
Por su parte, Jonny Fernando Portilla, quien quedó en segundo lugar, asumirá una curul en la Asamblea Departamental, conforme a la normativa electoral vigente.
Expectativas para el futuro
Los habitantes de Putumayo esperan que esta nueva administración logre estabilidad y continuidad en los proyectos estratégicos para la región. Entre las principales demandas se encuentran la mejora en vías de comunicación, el acceso a la educación y salud, y el apoyo a las comunidades afectadas por el conflicto armado.
La posesión oficial de Molina como gobernador se realizará en los próximos días, dando inicio a una nueva etapa en la política del departamento. Su liderazgo será clave para enfrentar los retos estructurales que han marcado a Putumayo en los últimos años.
