Misael Salazar F.
Fue exactamente el día y la hora que ella misma escogió para morir.
Lo consultó con su consciencia y con su hijo Federico, una vez que la justicia colombiana la favoreció con la eutanasia, a pesar de que no es una paciente con una enfermedad terminal.

La propia señora Martha escogió el día y la hora de su muerte. (Foto: BBC Mundo)
Martha, de 51 años de edad, padece de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y desde que fue diagnosticada, supo que era una enfermedad incurable. Que poco a poco, día tras día, su calidad de vida iría deteriorándose hasta depender absolutamente de otra u otras personas para todas sus necesidades.
Supo, además, Martha, que su muerte sería lenta y dolorosa y que su sufrimiento duraría varios años, tiempo durante el cual su vida se iría apagando despacio, pero progresivamente.
Pero esa no era la muerte que ella deseaba. Tenía que haber una salida para el sufrimiento que padecía y el que le esperaba en los próximos años. Pensó en la eutanasia.
Lo consultó consigo misma y cuando estuvo absolutamente segura de su trascendental paso a seguir, pensó que debía hablar con su hijo Federico, de 22 años de edad.
Federico le cuenta a la BBC Mundo que no fue una decisión fácil. “Durante algún tiempo me negué a aceptar la decisión y la proposición de mi madre”, dice.

Federico, hijo de Martha, sabe que desde este domingo enfrentará otra vida. (Foto: BBC Mundo)
Pero hoy Federico piensa distinto: “Mi mamá está tranquila y feliz desde que le dijeron que podía morir, porque su vida era literalmente un infierno”, agrega.
A la hora y la fecha indicada
Martha decidió que será este domingo,10 de octubre, a las 7 de la mañana, cuando reciba el tratamiento que pondrá fin a su existencia, luego de 51 años de vida.
Martha y Federico se han preparado para este momento crucial en sus vidas. Ella dejará este mundo en apenas unas horas. Él, Federico, está plenamente consciente que deberá continuar la travesía solo y para ello tendrá que inventarse otra manera de vivir, sin ella, sin su madre, sin la mujer con la que vivió los 22 años que tiene en este mundo.
Ignoramos qué estará sintiendo Federico por dentro. Pero afirma que este domingo, luego del procedimiento eutanásico, vendrá la cremación y una eucaristía.
Sabe, el hijo de Martha, que nada será igual desde el momento en que su madre haya sido sometida al procedimiento. Tendrá que aprender a caminar solo, sin la imagen y la compañía de su madre, la misma mujer que lo parió y lo acompañó durante estos 22 años cruciales de su existencia.
Después de este domingo, “todo me hará falta”, le dijo Federico a la BBC Mundo.
Foto principal: (BBC Mundo)
