Veinticuatro horas antes de que se votara en el Congreso la censura contra la titular del Mintic, Karen Abudinen, la ministra se ve obligada a renunciar a su cargo.
Y lo hizo una vez que el presidente Iván Duque le pidiera la dimisión de su cargo, producto de la presión de algunos congresistas y la exigencia social, pero sobre todo el periodismo investigativo que destapó el desfalco del cual Abudinen fue protagonista.

Un escandaloso contrato obligó a la ministra a dimitir a su cargo
Todo apuntaba a que la cuestionada ministra saldría bien librada en la votación del Congreso sobre su salida o ratificación en el cargo, jornada prevista para este viernes 10 de septiembre.
Sin embargo, este miércoles en la tarde, el partido Liberal sesionó virtualmente y acordó que votaría en contra la ministra o en favor de que dejara el cargo.
Luego de la reunión del partido Liberal, la ministra Abudinen dejó de contar con 35 votos. Al contrario: Eran 35 votos que pasaban a sumar en las cuentas de quienes pedían la cabeza de Abudinen por el gigantesco escándalo de la corrupción.
Los acontecimientos se fueron produciendo de manera acelerada. Este jueves, muy temprano y con las cuentas en la mano, Iván Duque estima que su alfil podría perder la Moción de Censura y prefirió ser él (el presidente), quien solicitara la renuncia de la ministra. En instantes, apenas, la ministra optó por renunciar al cargo.
Termina así otro capítulo en la bochornosa historia de la corrupción en el seno del gobierno de Iván Duque.
70.000 millones de pesos destinados a garantizar la conectividad de muchas escuelas con el fin de que los niños colombianos pudieran acceder a Internet en tiempos de pandemia, terminaron en cuentas del exterior y la ministra Abudinen dijo que había salvado los recursos, luego que el periodismo investigativo destapó la olla podrida.
En definitiva, renunció Karen Abudinen, una pieza del clan Char en el gobierno de Duque. La victoria fue del periodismo investigativo de Paola Herrera, el control de los congresistas decentes y la presión social, que terminan expidiéndole la carta de renuncia a esta ministra que amenazó con demandas contra los representantes que le pidieron cuentas por tamaño escándalo de corrupción.
