Misael Salazar F.
La nueva escalada de la guerra en Irán, promovida por Estados Unidos e Israel, amenaza con una crisis energética mundial de proporciones incalculables.
Este miércoles pasado, Israel atacó el campo de gas licuado administrado por Irán, el South Pars, uno de los más grandes del mundo.
Como respuesta, Irán atacó la terminal de gas, Ras Laffan, en territorio de Qatar y unas instalaciones petroleras de Arabia Saudita ubicadas en el Mar Rojo.
Estos ataques a instalaciones petrolíferas y gasíferas en el Medio Oriente, juntó a la casi total paralización del transporte por el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo y el gas que consume el planeta, amenazan con una crisis energética mundial de previsiones incalculables.
Como consecuencia de la guerra en Irán, el precio del petróleo alcanzó este jueves los 113 dólares por barril, mientras que el gas aumento otro 25% de precio. Desde que comenzó la guerra en el Medio Oriente, el precio del petróleo y el gas, los principales motores del desarrollo mundial, se han duplicado y la crisis amenaza con extenderse.
¿Cómo enfrentar la crisis?
Estados Unidos ha tenido que tomar medidas urgentes para evitar que los precios del petróleo y el gas continúen subiendo.
Por ejemplo, eliminó sanciones que había impuesto a Rusia para facilitar que el crudo ruso ingrese al mercado mundial y contribuya a solventar la escasez provocada por la guerra con Irán.
Donald Trump y su equipo avanzan a paso acelerado para eliminar las sanciones a Venezuela y facilitar que mayor número de empresas ingresen a explotar y producir el petróleo venezolano. Como sabemos, Venezuela posee las mayores reservas petrolíferas del mundo.
Estados Unidos también ha liberado parte de sus reservas petrolíferas para incrementar la oferta ante la escasez de crudo provocada por la guerra, lo que genera un incremento en el costo.
La pregunta que todo el mundo se hace es la siguiente: ¿Hasta cuándo durará la guerra en Irán y cuáles serán los efectos definitivos, ahora que el objetivo parece destinado a atacar los centros de producción y abastecimiento de petróleo y gas?
Mientras no cese la guerra en el Medio Oriente, la oferta el petróleo y gas seguirá disminuyendo. Como consecuencia, el precio de las dos principales fuentes energéticas del mundo continuará aumentando.
