Paloma Valencia no obtuvo el repaldo de Fajardo. Foto: X.com
Misael Salazar F.
Este sábado sucedió en Barranquilla lo que muchos en Colombia sabían que iba a suceder.
El candidato presidencial, Sergio Fajardo, se tomó el tinto con Paloma Valencia, pero rechazó la posibilidad de unirse a su candidatura.
Lo anticipó el candidato que dice representar el centro. Cuando la candidata de Uribe Vélez le propuso tomarse un tinto para intentar sellar una alianza, faltando ocho días para la primera vuelta electoral, Fajardo aceptó, pero dejó claro: “Este país no quiere estar amarrado al petrismo ni al antipetrismo”, dijo el exgobernador de Antioquia. Y es claro que Paloma está en el ala del antipetrismo. Con estas palabras, la candidata del Centro Democrático debió saber que la reunión sería un éxito, siempre y cuando ella se uniera a Fajardo y ese no era el objetivo de la reunión en Barranquilla. Al menos no era el objetivo de Paloma Valencia.
La reunión fue pública, tal cual lo había exigido Sergio Fajardo. Y quedó claro que el candidato del centro no se unirá a una candidata a la que le cuestiona algunas alianzas con las que Fajardo no está de acuerdo, como la del señor Pulgar.
Conclusión: La reunión y el café concluyeron como se suponía: Sin acuerdo alguno, lo que indica que tanto Paloma Valencia como Sergio Fajardo, llegarán separados a la primera vuelta electoral.
Si habrá o no un segundo café entre ambos candidatos, depende de los resultados de la primera vuelta electoral. Está claro, por lo que dicen las encuestas, que Sergio Fajardo no será actor principal de la batalla electoral que vivirán los colombianos en escasos 9 días.
Una eventual derrota de Paloma Valencia a manos de Abelardo De La Espriella, desde luego la dejará por fuera del protagonismo en la segunda vuelta.
Una eventual victoria de Valencia sobre De La Espriella, en la primera vuelta, quizás obligue a Fajardo a sentarse de nuevo con la candidata. Para entonces, el candidato del centro ya tendrá en sus manos los resultados de la primera vuelta electoral y sobre esa base planteará una hipotética negociación con Paloma Valencia.
Por ahora, todo queda suspendido hasta el 31 de mayo en la noche, cuando la Registraduría anuncie cómo votaron los colombianos en esta trascendental batalla donde, tanto el petrismo, como el uribismo, se juegan su supervivencia política.
El tiempo y los votos se encargarán de proporcionarnos la respuesta.
