Son cientos, miles los colombianos que han tenido que huir o que han muerto a manos de los grupos armados. Foto: Héctor Hernández Matheus
Héctor Hernández Mateus
Es un drama que en silencio llevan familiares y amigos de centenares de seres humanos de los que no hay rastro.
En el área metropolitana se está desarrollando la “Semana de los detenidos y desaparecidos”, evento bajo la dirección de la señora Aura María Díaz Hernández, quien lleva más de dos décadas al frente de la Asociación de Familiares Detenidos Desaparecidos ASFADDES-Bucaramanga.

En Santander hay más de 1.400 desaparecidos y en Colombia la cifra supera los 190.000. Foto: Héctor Hernández Matheus
El clamor de ella, junto a los más de cien integrantes, es que haya respuesta de las autoridades e instituciones de protección de los derechos humanos en clarificar cada uno de esos dramas, ya que es un calvario que daña el tejido social.
Es la voz que en todo el territorio patrio se escucha, clamando a los actores responsables de la barbarie, para que, en un acto de conciencia, den a conocer cuál fue el destino de sus seres amados y conocidos.
Se quejan los dolientes del silencio de la mayoría de medios de comunicación, que no apoyan con decisión y buena cobertura su ardua, pero sentida labor, tal vez porque en ello se involucran los diferentes grupos armados.
Uno de los componentes de ASFADDES, don Víctor Manuel Lizcano Orduz, se lamenta de los hechos que tuvieron que sufrir en el municipio de San Alberto, donde, dada su condición de dirigentes, muchos fueron asesinados, entre ellos 5 presidentes de organizaciones comunales y sindicales, siendo señalados de guerrilleros o auxiliares de ellos.

Aura María Díaz Hernández lleva más de dos décadas luchando por hallar el rastro de los desparecidos. Foto: Héctor Hernández Matheus
Dice que los paramilitares, con apoyo de terratenientes, les persiguieron hasta tener que buscar refugio en sitios distantes de su lugar de trabajo o desarrollo de su cotidianidad. Los hechos en esa región se sucedieron en la última década del siglo XX e inicios del siglo XXI.
En Santander hay 1.430 desaparecidos y a nivel nacional 190.000, cifra registrada por la organización.
Son muchos los familiares de desaparecidos que han fallecido con el dolor y tormento de no saber algo de los suyos, siendo un calmante que al menos hubiesen recuperado sus restos mortales para darles cristiana sepultura.
Y lo peor de todo…el drama del nefasto suceso no para, cada día se registran más desapariciones, lo que demuestra la crisis social, por diferencias políticas, o el afán de enriquecimiento de los dueños de un poder malsano, manchado de sangre y sufrimiento de miles de colombianos.
