Lina Barrera se mete en la pelea por la gobernación de Santander. Foto suministrada
Misael Salazar F.
La santandereana Lina Barrera parece estar incómoda si no está metida en el mundo de la política.
Acostumbrada a la guerra en un espacio que aún parece reservado para los hombres, Lina acaba de anunciar que colocará su nombre a disposición de los santandereanos pensando en la elección de gobernadores.
Y lo hace -dice- porque hay gente que no ve la acción del gobierno departamental en sus territorios, municipios y regiones olvidadas desde siempre.
Coloca un ejemplo: Mi familia tiene una finca panelera y el problema de los paneleros en Santander, Boyacá y Cundinamarca es el mismo. Nunca ven resueltos sus problemas y nunca escuchan sus necesidades.
Considera Lina Barrera que ella tiene la capacidad y la sensibilidad para escuchar a la gente de los lugares alejados, a los campesinos, a quienes verdaderamente necesitan el apoyo para sacar adelante sus proyectos.
Afirma que tiene, además, experiencia, por cuanto fue viceministra del Deporte y estuvo a cargo de Enterritorios, donde pudo conocer de cerca las necesidades y los problemas de la gente que habita en las comunidades apartadas del departamento.
Por ahora no piensa en el apoyo de algún partido en especial para impulsar su candidatura. Se irá para la calle a buscar firmas, a dialogar con la gente, a escucharlos y a solicitarles el respaldo para llegar a la gobernación.
Hasta hoy, es la única mujer que ha mostrado interés en competir por la gobernación de Santander. Y sabe que tendrá que enfrentar los clanes, los grupos de poder y a todos quienes han gobernado el departamento, según su criterio, sin resultados, sin logros, sin una propuesta concreta. Lina Barrera es la única mujer, al menos por ahora, dispuesta a meterse en una pelea donde las banderas parecen llevarlas los hombres. Lina quiere disputarle el poder a los hombres y se meten en la lucha por la gobernación de Santander.
