Justo cuando empezaba al leer la carta donde renunciaba a la curul en la Cámara de Representantes, Edwin Ballesteros (Centro Democrático), estalló en llanto y no pudo terminar de leer la comunicación.
En la Cámara de Representantes solicitaron cinco minutos de receso, mientras se incorporaba el congresista santandereano y luego, por amplia, mayoría, fue aceptada su renuncia.
La decisión de Ballesteros se produjo luego que la Corte Suprema de Justicia lo vinculara formalmente a una investigación por presuntos hechos de corrupción mientras ocupó la gerencia de la Empresa de Servicios Públicos de Santander (Esant).
Mientras el representante era vinculado a la investigación por el máximo tribunal, los abogados encargados de su defensa, entre ellos el exfiscal Eduardo Montealegre, también renunciaban a tal responsabilidad, lo que precipitó la decisión de desvincularse del Congreso.
De qué lo investiga la Corte
Edwin Ballesteros fue gerente de la Empresa de Servicios Públicos de Santander (Esant), mientras Richard Aguilar Villa era gobernador del departamento.

Edwin Ballesteros al momento de renunciar a su curul
Ballesteros, de acuerdo con la investigación, direccionó un contrato por 4.000 millones de pesos para la construcción del acueducto del municipio de Landázuri. Supuestamente, el entonces gerente de la Esant cobró coimas por dicho contrato y el acueducto nunca se concluyó.
Adicionalmente, el hasta este miércoles representante a la Cámara, por el Centro Democrático, siendo gerente de la Esant, direccionó otros dos contratos de alcantarillado, para igual número de municipios de Santander, también favoreciendo a sus allegados y supuestamente cobrando comisiones.
El exgobernador de Santander, Richard Aguilar Villa, se halla detenido e investigado por supuestos actos de corrupción, mientras ejerció como mandatario de los santandereanos.
