Mary Anne Perdomo, apelará el fallo del Consejo de Estado en su contra. Foto suministrada
Misael Salazar F.
Antes de ser congresista, Mary Anne Perdomo Gutiérrez se dedicaba a la psicopedagogía y al mundo de la cultura.
Pero su sensibilidad social la condujo al trabajo de calle, al lado de los excluidos, de los necesitados, de los niños y jóvenes en situación de abandono y junto a los colombianos y colombianas que necesitaba un impulso para salir del abismo y respirar otros mundos. En otras palabras, Mary Anne Perdomo andaba junto a lo que Frank Fannon denominó “los condenados de la tierra”.
En eso estaba, hasta que llegó la oportunidad de aspirar a una curul en el Congreso colombiano, exactamente en la Cámara de Representantes, por el Pacto Histórico, una aglomeración variopinta de partidos y movimientos sociales unidos en torno a la figura de Gustavo Petro Urrego.
Y se hizo congresista esta santandereana. Pero antes tuvo que superar muchas barreras y obstáculos. Desde su mismo partido, Colombia Humana, atacaron su sueño, su aspiración legítima, su deseo de superación y el derecho a aspirar una credencial para colocarla al servicio de los siempre excluidos. Algunos de sus allegados afirman que Mary Anne Perdomo llegó al Congreso aún contra la opinión de las propias autoridades del movimiento creado por Petro.
Ella le agradece todo a Dios. Por su vocación cristiana, cree firmemente que Dios es el verdadero dueño de su credencial y considera que se la entregó para que luchara por las mujeres humildes, los indígenas, los campesinos, la niñez y la adolescencia, la comunidad diversa y los gestores culturales. Es decir, para que luchara por “los condenados de la tierra”.
Por eso, en este Día Internacional de la Mujer, la congresista del Pacto Histórico recuerda que este día no es solo para celebrar los especiales que son, sino para reflexionar sobre cómo podemos vivir en un mundo más justo e igualitario.
Recuerda la congresista el versículo de Proverbios 3.1, que reza textualmente: “Muchas mujeres hicieron el bien, pero tú sobrepasas a todas”.
