Misael Salazar Flórez
El fallo de la Contraloría General de República en segunda instancia ratificando la culpabilidad de Sergio Fajardo en el caso Hidroituango, deja mal herida a la Coalición de la Esperanza y pone en peligro la candidatura presidencial del exgobernador de Antioquia.
En ente de control deja en firme la decisión de primera instancia donde acusa a Fajardo y otras 25 personas como responsables fiscales por el caso Hidroituango y los condena a cancelar 4.2 billones de pesos.
Pero la ley también contempla que la responsabilidad fiscal contra un funcionario o exfuncionario, trae como consecuencia la inhabilidad para ejercer cargos públicos. Este es caso aplicado a Sergio Fajardo y por lo tanto podría quedar inhabilitado para presentar su nombre como candidato a la presidencia de la República.
Diversas reacciones
La decisión de segunda instancia de la Contraloría General de la República ha generado diversas reacciones.
El primero en fijar posición fue el propio precandidato Sergio Fajardo, quien expresó que una vez analizada la estrategia jurídica a seguir, la dará a conocer públicamente. Su abogado dejó entrever que acudirán al Consejo de Estado en busca de dejar sin efecto la decisión de la Contraloría, afirmando que hay más garantía de imparcialidad en el Consejo de Estado, que en el ente de control.
También la Coalición de la Esperanza fijó posición pública luego de conocer la sentencia de la Contraloría. “La Coalición de la Esperanza ratificamos nuestra plena confianza en la trayectoria transparente de Sergio Fajardo y sus correctas actuaciones como servidor público”, dice el comunicado.
Daniel Quintero Calle, alcalde de Medellín, dijo que el uribismo y el fajardismo se unieron para defender a los condenados por Hidroituango, buscando al mismo tiempo la revocatoria de su mandato. “El tiempo nos va dando la razón”, agregó Quintero Calle.
El caso seguramente irá al Consejo de Estado. Mientras tanto, la Coalición de la Esperanza queda sin uno de sus precandidatos estrella. En otras palabras, la Coalición de la Esperanza queda doblemente herida: Primero se produce una estampida del Partido Verde hacia el Pacto Histórico que lidera Gustavo Petro. Luego, la Contraloría deja a las puertas de la inhabilitación política a Sergio Fajardo.
