El propio presidente electo confirmó ese miércoles en su cuenta Twitter lo que todo el mundo esperaba: José Antonio Ocampo será su ministro de Hacienda.
Desde la misma campaña presidencial, tanto Gustavo Petro, como su rival, Rodolfo Hernández, apostaban porque Ocampo aceptara ser su ministro de Hacienda. ¿Por qué?
José Antonio Ocampo es un hombre de ideas liberales. Es también uno de los economistas colombianos más respetados, por su experiencia académica, por haber ocupado ministerios en gestiones pasadas y por ser asesor de organismos multinacionales como la ONU, el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
Ocampo es egresado en economía y sociología de la Universidad de Notre Dame (Estados Unidos), con doctorado en economía de la Universidad de Yale.
Fue asesor del candidato presidencial Sergio Fajardo, razón por la cual el senador Humberto de la Calle fue uno de los primeros sorprendidos gratamente cuando Gustavo Petro confirmó que será su ministro de Hacienda.
Fue director de Planeación Nacional, ministro de Agricultura y Hacienda y asesor del Banco de la República en anteriores oportunidades y junto a su vasta experiencia académica, lo ubican como uno de los mejores economistas de América Latina.
En 2014, José Antonio Ocampo dirigió el programa, la Misión del Campo y su objetivo fue definido como “salvar la deuda histórica del campo”. Este es, precisamente, uno de los puntos cruciales de la campaña de Gustavo Petro.

Fue Secretario Ejecutivo de la Comisión para Asuntos Económicos de América Latina (CEPAL) y secretario general adjunto de Naciones Unidas para asuntos económicos. Ello le significó muchos contactos con los organismos internacionales, algo vital para Colombia y para el plan de gobierno y las expectativas de Gustavo Petro.
Uno de los principales retos del José Antonio Ocampo es sacar adelante, este mismo año, la reforma tributaria que plantea Petro, con la cual aspira conseguir 75 billones de pesos.
