Martín Parra
En un multitudinario acto en Bucaramanga, el candidato a la Alcaldía, Cristian Portilla, realizó el cierre de su campaña en una convención marcada por llamados a reforzar la seguridad ciudadana, la defensa de la familia y la continuidad del modelo de “orden y autoridad”. El evento estuvo acompañado por figuras políticas nacionales que buscan influir en la contienda atípica del próximo 14 de diciembre.
El exalcalde Jaime Andrés Beltrán, hoy aspirante al Senado, abrió la jornada con un discurso centrado en la necesidad de no “retroceder” frente a las políticas implementadas durante su administración. Beltrán presentó a Portilla como el candidato que puede dar continuidad a ese proyecto político.
Luego intervino el abogado y candidato presidencial Abelardo De La Espriella, quien también pidió respaldar a Portilla en nombre de la defensa de la seguridad, la autoridad institucional y la “recuperación de valores” en la vida pública. Sus palabras sirvieron de antesala al discurso central del candidato.
Portilla, en su intervención, celebró la reciente decisión del Consejo Nacional Electoral que ratificó que no estaba inhabilitado para aspirar. Aseguró haber sido víctima de “injurias y calumnias” durante dos meses, pero afirmó que “la verdad siempre prevalece”.
El eje de su discurso se concentró en un paquete de cinco medidas de seguridad que, anunció, pondría en marcha desde el 15 de diciembre: prohibición total del consumo de drogas en parques; creación de un grupo élite contra el hurto; fortalecimiento de la supervisión migratoria; reactivación de controles en espacio público; y ampliación de la patrulla púrpura para la protección de mujeres.
El acto cerró con una sorpresa audiovisual: un mensaje en video del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien envió un saludo de respaldo al proyecto político que representa Portilla. Tras la intervención, el candidato presento a su familia y pidió a su padre, un ex policía y actual pastor, para que ofreciera una oración colectiva y entregar simbólicamente “la ciudad a Dios”, en consonancia con su identidad cristiana.
La campaña concluye en un ambiente de alta movilización política, con la seguridad y la gobernabilidad como ejes del debate local.
