Misael Salazar F.
La hora de las grandes definiciones para la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez está llegando.
La espaldera de Iván Duque debe decidir, en cuestión de días, si renuncia para no inhabilitarse y aspirar a la candidatura presidencial por el partido Conservador, o continuar como vicepresidenta en momentos en que el gobierno vive, quizás, su peor crisis de gobernabilidad.
Pero no le queda mucho tiempo a la funcionaria para optar por una de las dos salidas. El próximo jueves, 27 de mayo, estaremos exactamente a un año de las elecciones presidenciales del 2022.

Alberto Carrasquilla es el primer ministro que cae producto del paro nacional
Si la actual vicepresidenta no quiere inhabilitarse para liderar el partido Conservador en la crucial contienda electoral, debe renunciar al cargo antes de la fecha, de acuerdo con el Artículo 197 Constitucional.
Pero dado el cargo, Marta Lucía Ramírez debe presentar su renuncia al Congreso y será la corporación la que emita la decisión al respecto, lo que implica que deberá radicar su renuncia con tiempo para que el Congreso decida.
Una decisión crucial
El partido Conservador espera contar con Marta Lucía Ramírez como su candidata presidencial.
Y dado que la vicepresidencia es un cargo de esta tolda política, hay varios nombres para ocuparla, en reemplazo de Ramírez.
Si la vicepresidenta y potencial candidata del partido Conservador opta por la renuncia, su dimisión se produciría en un momento particularmente crítico para el gobierno de Iván Duque.
Sería la tercera alta funcionaria en dejar el gobierno en medio del paro nacional que ya cumple 15 días y que le ha costó la cabeza al exministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla.
Este miércoles, el Diario El Colombiano afirmó que la canciller, Claudia Blum, ya radicó su renuncia, por lo que Duque también debe proceder a designar su reemplazo. Por ahora quedó encargada del ministerio la actual viceministra, Adriana Mejía.

Claudia Blum acaba de renunciar a la cancillería colombiana
Blum se marcha del gobierno con las acciones a la baja. Su renuncia se produce luego que desde el alto gobierno se le habría cuestionado la muy discreta actuación de la cancillería cuando Duque está en la mira de toda la comunidad internacional debido al negativo saldo del paro nacional, con casi 50 muertos, más de 1400 heridos, cerca de 800 desaparecidos y daños cuantiosos en infraestructura.
A Duque se le reclama el poco o nulo respeto a los derechos humanos durante las protestas, lo que ha generado la reacción de la ONU, la Unión Europea, el congreso estadounidense y muchos voceros de otros países, instituciones y ONGs.
Marta Lucía Ramírez sería la tercera funcionaria en dejar el cargo y se ventila que ella, precisamente, sería una de las cartas de Duque para presidir la mesa de diálogo con el Comité de Paro, una instancia con la que el gobierno espera terminar con la ola de protestas que recorre el país.
Pero la decisión de Ramírez de separarse del gobierno le caería bien, si tomamos en consideración que el gobierno tiene en este momento un reducido margen de favorabilidad, que apenas ronda el 25-30%.
El paro no ha hecho otra cosa que minar la popularidad de Duque y su gobierno.
