Iván Mordisco habría sido abatido informa el sistema nacional de medios públicos. Foto: Archivo
Martín Parra
La reciente ofensiva militar en el sur del Caquetá ha reavivado el debate sobre el paradero de Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco, máximo líder del Estado Mayor Central (EMC), principal disidencia de las FARC. Aunque circulan versiones sobre su posible muerte, el Gobierno ha sido enfático: no hay confirmación oficial de su neutralización.
El ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, en rueda de prensa ofrecida este lunes, afirmó que durante el operativo fueron abatidos catorce integrantes del grupo armado, incluidos dos cabecillas de alto rango. Sin embargo, aclaró que Mordisco no figura entre los fallecidos, aunque se hallaron elementos personales que podrían pertenecerle: un computador portátil, un fusil y unas gafas formuladas con su marco.
“Si bien es cierto que se encontraron elementos de este narcocriminal, no tenemos información de que haya sido neutralizado”, señaló el ministro, al tiempo que reveló una fractura interna en la comandancia del EMC, especialmente entre Iván Mordisco y los subversivos conocidos como ‘Alonso 40’ y ‘Alonso 45’.
Por su parte, el director de la Policía Nacional, general Carlos Triana, confirmó que se han recolectado pruebas que ahora están bajo análisis judicial. “Todo fue objeto de análisis en el marco del desarrollo de la actividad judicial. Son elementos personales utilizados por estas personas”, apuntó, destacando las dificultades operativas en esta zona selvática y de difícil acceso.
La región que comprende los límites entre Caquetá, Guaviare y Amazonas ha sido escenario de intensos combates, con un incremento del 70 % en las operaciones militares. El jefe de la cartera de Defensa confirmó que se han incautado armas de guerra, fusiles, granadas y otros equipos electrónicos usados por el grupo insurgente.
A pesar del hermetismo, el Gobierno mantiene una recompensa vigente de 4.450 millones de pesos por información que conduzca a la ubicación de Iván Mordisco, cuya figura sigue representando una de las principales amenazas a la seguridad del país y a los avances del proceso de paz total.
Desde el Ejecutivo se reiteró el llamado a los miembros de las disidencias a acogerse al grupo de atención humanitaria al desmovilizado. “La opción más fácil es entregarse. No requieren un proceso de paz para hacerlo”, enfatizó el ministro Sánchez.
Mientras se desarrolla el análisis de los indicios recolectados, el país se mantiene a la expectativa de conocer el desenlace de esta operación y la suerte del jefe guerrillero, uno de los hombres más buscados en Colombia.
