El nuevo show mediático de Trump ha comenzado. Foto: Noticias RCN
Misael Salazar F.
Este, que debería ser un martes santo tranquilo en el centro del mundo, será en cambio un día bullicioso, tenso, expectante. Por primera vez imputarán cargos a un expresidente de los Estados Unidos y un colombiano será parte del protagonismo.
El show -que así parece ser- comenzó este lunes cuando, procedente de La Florida, llegó el expresidente al edificio que es símbolo de su poderío económico: La Torre Trump.
Republicanos y Demócratas, es decir, seguidores y detractores del expresidente, lo esperaban para llevar a cabo sus respectivas manifestaciones de afecto o rechazo.
Hoy, Donald Trump, el magnate, el ególatra y extravagante exmandatario estadounidense, comparecerá ante el gran jurado, presidido por Juan Merchán, un togado de origen colombiano.
El acto tendrá todos los ingredientes de un gran espectáculo cuyo origen es la Gran Manzana, donde se deciden muchos de los acontecimientos que guían el transcurrir del mundo político y financiero.
Se leerán cargos a un expresidente estadounidense, por primera vez en la historia democrática de los Estados Unidos. Podría resultar en la cárcel, es cierto, pero lo extremadamente risible es que a Trump se le juzga por lo que comúnmente conocemos como un delito menor, teniendo tantas causas pendientes como la evasión de impuestos o la incitación a un golpe de Estado. Por eso el juicio se parece mucho a los realizados en Colombia.
Juan Merchán le leerá cargos a Trump por haber pagado el silencio de una exactriz porno, Stormy Daniels, con quien aparentemente tuvo relaciones sexuales.
Pero no se le juzgará por haber tenido relaciones sexuales, aunque el magnate lo niega, ni por el silencio de la exactriz porno en plena campaña electoral. No. El problema de Trump es que canceló a Stormy Daniels su silencio con un método de pago indebido. ¿Se dan cuenta porqué el delito es menor y por qué todo parece más un sainete que un juicio para fomentar la decencia entre los ciudadanos estadounidenses?
La gran prensa no estará presente en la lectura de cargos contra Trump, pero Trump será la vedette de la gran prensa solo por el hecho de ser fotografiado como imputado y por ser el primer expresidente estadounidense que es sometido a juicio y porque el delito por el que se juzga resulta de lo más insignificante.
El caso es que el siguiente show mediático de Trump ha comenzado. Sobre él se construirá la próxima candidatura presidencial del rey de la extravagancia.
