Hoy podría decidirse el fin de la guerra en Ucrancia. Foto: YouTube/El Comercio
Misael Salazar F.
Desde hace una semana, aviones militares y civiles sobrevuelan a cada rato la base militar Elmendorf-Richardson de la ciudad de Anchorage, en el estado de Alaska en los Estados Unidos.
Allí, en esa instalación militar del territorio que hasta 1867 perteneció a Rusia y que el zar, Alejandro II le vendió a Estados Unidos, tendrá lugar la esperada cumbre mundial entre Donald Trump y Vladimir Putin, este viernes 15 de agosto.
El tema central de la cita es el posible fin de la guerra entre Ucrania y Rusia que cumple varios años con muchos muertos y desplazados, como suele ocurrir en una confrontación bélica.
Obviamente, de los resultados del encuentro estarán pendientes los ciudadanos ucranianos y los rusos, pero también los estadounidenses y los países europeos, la mayoría de estos últimos alineados con los intereses de Ucrania, defendidos por Volodimir Zelenski, quien no está invitado a la cita en la base militar.
A la reunión de este viernes se llega luego de múltiples contactos entre enviados de Putin y Trump, llamadas telefónicas, amenazas de Trump contra Rusia y respuestas diplomáticas de altísimo nivel por tratarse de los líderes de dos potencias en cuyas manos está el futuro pacífico o conflictivo del planeta.
En canciller ruso, Serguéi Lavrov, ha dicho, horas antes de la crucial reunión, que Rusia tiene claro los objetivos de la cita con Trump. Se refiere a que Rusia tiene claridad de que está ganando la guerra y que puede colocar sus condiciones para terminarla.
El propio Trump ha dicho que Ucrania y su líder, Zelenski, saben que tienen que ceder los territorios conquistados por Rusia durante el tiempo que lleva el enfrentamiento. Este es un inamovible ruso.
El segundo punto de honor, o quizás el primero para Rusia, es que Estados Unidos le asegure que Ucrania nunca formará parte de la Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN), por cuanto ello pone en riesgo la seguridad de Rusia. De hecho, esta amenaza por parte de Ucrania, fue la que condujo la guerra.
Y muy seguramente estará sobre la mesa, el mecanismo para Rusia asegurarse que exista una paz duradera en la región y que Ucrania respete los territorios ocupados y conquistados por las fuerzas de Putin.
Este viernes, en la crucial cita de Alaska, sabremos si al menos en la frontera entre Ucrania y Rusia, el mundo puede estar tranquilo y seguro de que cesará la guerra, que muchos avizoraron como el posible germen de una confrontación de características globales.
