Yamandú Orsi abraza a Pepe Mujica, referente de la izquierda latinoamericana. Foto: El País de Uruguay
Misael Salazar F.
Se acaba de marchar el exguerrillero, agricultor, político y expresidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica, un hombre que hizo de la sencillez y la austeridad sus banderas.
Se marchó a los 89 años este uruguayo ejemplar. Quien anunció su deceso fue el propio presidente de Uruguay, recién posesionado, Yamandú Orsi, por quien Mujica hizo campaña y por el que Mujica celebró con entusiasmo su victoria en las urnas.
El mandatario uruguayo recordó que a Mujica no le fue fácil dejarnos huérfanos. Hacía referencia a hace 50 años cuando el hoy expresidente uruguayo recibió 6 balazos y estando a punto de la muerte logró salvarse y continuar haciendo política.
Tampoco murió cuando estuvo 15 años preso en manos de la dictadura uruguaya, en un cuarto inmundo de un metro cuadrado. Allí pasaba los días y las noches en la oscuridad. El mismo Pepe Mujica contó que domesticó ranas y alimentó ratones para no volverse loco en aquel agujero miserable.
Cuando recuperó su libertad, producto de una amnistía al regresar la democracia, fue electo senador y sucedió a Tabaré Vásquez en la presidencia de La República Oriental del Uruguay.
Pocos meses atrás, con 89 años de edad, Pepe Mujica había dicho que “Hasta aquí llegué”.
Le habían diagnosticado un cáncer de esófago que luego le hizo metástasis en todo el cuerpo. Este domingo, 11 de mayo, cuando se realizaron las elecciones municipales en Uruguay, Pepe Mujica no pudo salir a votar por el Frente Amplio, la coalición de izquierda uruguaya con la que resultó electo Tabaré Vásquez, con la que el propio Mujica fue presidente y con la que, Yamandú Orsi, actual mandatario, resultó electo en las urnas.
Pepe Mujica murió rindiéndole homenaje a la humildad, al intelecto, a la sencillez y a la austeridad jamás conocida en un presidente latinoamericano.
