El secuestro de un militar retirado en Chile, se ha vuelto un gran misterio. Collage de Ciudad Florida
Misael Salazar F.
Son las 3 y 15 minutos de la madrugada del miércoles 21 de febrero de 2024.
A esa hora, un comando integrado por cuatro individuos, portando uniforme de la inteligencia chilena (DPI), ingresan a un condominio ubicado en la calle El Molino 1775 de la comuna Independencia en Santiago de Chile.
Al cabo de unos minutos, se marchan con un hombre detenido que resulta ser el teniente ® venezolano Ronald Leandro Ojeda Moreno, 32 años de edad, el mismo que luego de ser detenido por la inteligencia venezolana en 2016, se fugó y terminó en Perú, luego en Chile, donde el año pasado, en noviembre, fue cobijado con el estatus de refugiado.
Cinco días después, el secuestro del militar opositor a Nicolás Maduro es un ministerio incluso para el alto gobierno chileno y la inteligencia de ese país: Nadie sabe dónde está el teniente, ni quien lo secuestró, ni quién lo tiene.
El hecho ha sido calificado como un problema de seguridad para el Estado chileno, lo que obligó a su presidente, Gabriel Boric, a suspender sus vacaciones para reunirse con los organismos de inteligencia y su gobierno, en procura de hallar pistas sobre este, que parece un misterio.
Las tres hipótesis
Desde que ocurrieron los hechos, el gobierno chileno trabaja en base a tres hipótesis: 1. Un operativo de la inteligencia venezolana para trasladar al militar y ponerlo a órdenes de las autoridades de ese país. 2. Un secuestro por parte del grupo delictivo conocido como Tren de Aragua, con tentáculos en varios países de Suramérica. Y 3. Un auto secuestro con fines políticos, cuyo objetivo sería llamar la atención de la comunidad internacional, en un momento en que en Venezuela se decide la fecha de las elecciones presidenciales pautadas para este año.
Lo que llama la atención es que ninguna de las hipótesis es descartada ni tiene preferencia sobre las otras, por el mismo hecho de que la inteligencia chilena se halla completamente desorientada.
Al no tener una sola pista, el gobierno de Boric no puede inclinarse por una u otra tesis. Cualquiera de los tres escenarios es factible frente a la falta total de información.
El único detalle adicional que tienen los investigadores, aparte del secuestro, es un auto donde fue traslado el militar tan pronto fue sacado del condominio y el cual fue abandonado por los captores en una de las vías referenciales de Santiago de Chile.
Aparte de este dato, no existe un solo detalle que pueda orientar a los investigadores. Mientras tanto, los especialistas apuntan a que el del militar venezolano es un secuestro perfecto, muy bien planificado, meticulosamente cuidado, aunque se desconocen los motivos y el objetivo del mismo.
¿Quién es el secuestrado?
Para muchos venezolanos, ocupados en el día a día y para los chilenos, el nombre del teniente retirado Ronald Leandro Ojeda Moreno, era prácticamente desconocido hasta el día que se produjo su secuestro y su caso se convirtió en un hecho con alta dosis mediática.
Pero el teniente es muy conocido en el alto gobierno y la inteligencia venezolana, porque le siguen los pasos desde hace varios años.
El fiscal venezolano, Tarek William Zaab, lo acusa directamente de participar en la operación ”Brazalete Blanco”, que, según el gobierno, buscaba atentar contra edificaciones militares y funcionarios del alto gobierno, como parte de un operativo con el fin de asesinar al presidente Nicolás Maduro Moros. El gobernador del estado Táchira, Freddy Bernal, se hallaba entre los objetivos del plan, según el gobierno venezolano.
Por estos hechos hay varios militares y civiles detenidos y procesados en Venezuela. Entre ellos se halla la activista Rocío Sanmiguel, actualmente detenida en el Helicoide y la periodista tachirense, Sebastiana Barraez, con muchos contactos y fuentes militares, actualmente exiliada y con auto de detención.
Contra el teniente Ronald Ojeda, la Fiscalía venezolana tiene un video del también militar detenido Ányelo Heredia Gervasio, donde implica al militar secuestrado en Chile con la operación “Brazalete Blanco”.
Es este hecho, más las investigaciones precedentes contra Ojela Moreno en Venezuela, que produjeron su detención y luego motivaron su fuga, las que alimentan la tesis de que su secuestro pudo ser producto de la inteligencia venezolana.
Pero no hay un solo indicio de que esta tesis resulte cierta.
Lo único que se sabe del teniente Ronald Ojeda, es que fue secuestrado en Chile, pero nada se conoce de sus captores, ni de los motivos del secuestro, ni de dónde se halla actualmente.
La elevada complejidad de la operación, ha convertido en hecho en un profundo misterio.
