Desde Lagos del Cacique se cocina un pacto por Floridablanca. Foto: Archivo
Misael Salazar F.
Hoy, cuando se cumplen 205 años del nacimiento de Floridablanca, es justo recurrir a la verdad histórica.
Floridablanca no fue fundada. Por lo tanto, no tiene fundadores.
Fundada fue Bogotá, por Gonzalo Jiménez de Quesada. Fundada fue Cartagena, por el cazafortunas Pedro de Heredia.
El antecedente histórico y geográfico de Floridablanca fue El Valle de la Mano del Negro, que dependía del cantón de Girón.
Lo que ocurrió el 7 de noviembre de 1817, fue que el rey Fernando VII, expidió la decisión ejecutiva mediante la cual el Valle de la Mano del Negro, fue elevado a parroquia con el nombre de Floridablanca de San Juan Nepomuceno.
Lo que queremos decir, es que, antes que naciera Floridablanca, hace 205 años, existía un caserío, un paraje, una comarca, integrada por haciendas, cuyos propietarios tributaban al cantón de Girón.
Esa comarca, llamada El Valle de la Mano del Negro, fue erigida o elevada a parroquia hace 205 años, en 1817, con el nombre de Floridablanca, en homenaje a José Antonio Moñino y Redondo, El Conde de Floridablanca, un nacido en la provincia española de Murcia, quien fue Primer Ministro de los reyes Carlos III y Carlos IV. Posteriormente, en 1858, alcanzó la categoría de municipio.
Quienes no conocen la verdadera historia, incurren en el equívoco de creer que José Elías Puyana fue el fundador de Floridablanca, lo cual no es cierto. Simplemente, José Elías Puyana, fue el primer párroco designado por la curia de la época. Pero este sacerdote llegó a Floridablanca en 1823, es decir, 6 años después que la parroquia obtuvo vida jurídica.
