Jaime Andrés Beltrán denuncia irregularidades en varios organismos de la alcaldía de Bucaramanga. Foto suministrada
Misael Salazar F.
El equipo de empalme designado por el alcalde electo, Jaime Andrés Beltrán, continúa hallando irregularidades en los organismos dependientes de la Alcaldía de Bucaramanga.
El propio Beltrán hizo públicos algunos de los hallazgos producto del empalme que llevan adelante con la administración saliente, encabezada por Juan Carlos Cárdenas.
En su cuenta X (antes Twitter), el mandatario electo denuncia que hallaron contratos supuestamente fantasmas en el Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB).
https://x.com/manolete/status/1724464768029806684?s=20
Como ejemplo cita los casos de las contratistas Valentina Guerrero Navarro y Milena Lizcano Yañez, donde las firmas de quienes reciben el contrato, no coinciden con las firmas de quienes ejecutan el mismo. Es decir, pareciera que los beneficiarios de los contratos no son los mismos que los ejecutan.
Lupa en el Acueducto
Denunciado por el propio Beltrán, también en el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga se detectaron irregularidades.
De forma específica, denuncia el alcalde electo que hay contratos de asesorías mensuales por 18 millones de pesos, destinados al apoyo de la gerencia.
Lo que llama la atención del equipo de empalme y del propio Jaime Andrés Beltrán, es cómo hay contratos de asesorías mensuales por cantidades elevadas para respaldar la gestión del gerente, cuando el Acueducto cuenta con gerencias técnica, administrativa y financiera.
En este caso habría dualidad de funciones. El trabajo que deben hacer las gerencias, lo harían asesores personales contratados por 18 millones de pesos mensuales.
También en Tránsito de Bucaramanga
Al mandatario entrante no le cuadra que el director de Tránsito de Bucaramanga haya firmado contratos, como uno que causa duda, porque se firmó por 900 millones de pesos para ser ejecutado en solo 29 días.
Este mismo funcionario de Tránsito fue el que en días pasados denunció que se robaron 3.000 vehículos del parqueadero de la institución. Llama la atención que el propio funcionario dijo a los medios de comunicación que la pérdida viene desde hace varios años. Pregunta: ¿No se supone que, al recibir la Dirección de Tránsito, debió pedir el inventario y si hacían falta 3.000 vehículos, denunciar la irregularidad a tiempo?
