Los presidentes de México, Brasil y Honduras también rechazan la política de Trump. Collage: Ciudad Florida
Misael Salazar F.
Además de Colombia, otros cuatro países (México, Brasil, Honduras y Canadá) han levantado la voz contra las pretensiones imperialistas y el irrespeto a los Derechos Humanos del recién posesionado Donald Trump.
Igual que el presidente Gustavo Petro, la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, rechazó el jueves pasado un vuelo procedente de Estados Unidos con inmigrantes brasileños, haitianos, venezolanos y ecuatorianos. El argumento de Donald Trump es que como ingresaron por México, debían regresar a sus países por México, por lo que la presidenta desautorizó el vuelo.
El presidente de Brasil, Lula Da Silva, también rechazó el trato inhumano que recibieron los migrantes brasileños deportados de Estados Unidos. Además del presidente, otras personas cuestionaron el hecho de que los deportados llegaron a Brasil esposados, como si se tratara de delincuentes, cuando su único delito fue ser migrantes que se hallaban de forma ilegal en territorio estadounidense.
Coincidiendo con la reacción del mandatario colombiano, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, amenazó con cerrar la base militar estadounidense en suelo hondureño.
Dijo Castro que, si Estados Unidos insiste en su política hostil de deportar a los hondureños, se verá en la necesidad de cerrar la base militar de Palmerola, donde actualmente se hallan unos 500 militares estadounidenses.
Recordó la mandataria hondureña que existen en Estados Unidos unos 2 millones de hondureños que le aportan al país casi el 25% del PIB, producto de las remesas. Y agregó que muchos de ellos están en situación ilegal, por lo que Trump tendría que deportar unas 250.000 personas.
Aunque por otros motivos distintos a los inmigrantes, Canadá también amenazó con cortarle el suministro de energía a Estados Unidos.
Trump propuso imponer aranceles del 25% a los productos importados de Canadá y las autoridades canadienses dijeron que, en caso de que eso suceda, le cortarán el suministro de energía que provee el país a varios estados de los Estados Unidos.
Por otro lado, tanto Gustavo Petro, como Xiomara Castro, expresaron la necesidad de una reunión de cancilleres o presidentes de América Latina para fijar una posición unitaria frente a estos atropellos del gobierno de Donald Trump.
Como vemos, la semana que comienza este lunes, 27 de enero, va a estar muy agitada desde el punto de vista diplomático, todo por la política del garrote que pretende imponer el nuevo inquilino de la Casa Blanca.
