Misael Salazar F.
Tanto Donald Trump, como las autoridades de la República Islámica de Irán anunciaron este domingo que los dos países llegaron a un acuerdo que pone fina a la guerra en el Medio Oriente.
El acuerdo se logró gracias a la mediación del gobierno de Paquistán y a los buenos oficios de Catar, Turquía y Arabia Saudita.
Aunque el acuerdo definitivo se firmará el próximo viernes, 19 de junio, en Suiza; Estados Unidos anunció que levantará las sanciones que pesan sobre Irán. Por su parte, el gobierno iraní decidió que el estrecho de Ormuz será reabierto de inmediato y comenzará a fluir todo el petróleo que se halla represado en el Medio Oriente.
Hasta este sábado, antes del anunciar el acuerdo entre ambas naciones, se afirmaba que cerca de 1.000 barcos se hallan atascados en el estrecho de Ormuz sin poder atravesar para dirigirse al resto del mundo.
El acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán también involucra al Líbano, por lo que Israel queda comprometido en el mismo. Ello significa que Israel no podrá ni deberá lanzar más ataques contra el Líbano, sopena de que Irán deje sin efecto lo acordado con Donald Trump.
Estados Unidos e Irán llegan a un acuerdo histórico que devuelve la tranquilidad a la estratégica región del Oriente Medio y devuelve la normalidad al estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del comercio mundial de crudo.
