Lucas Murillo fue dado de alta con el corazón renovado. Foto: Prensa/HIC
Misael Salazar F.
A las 2 de la tarde del miércoles, 14 de octubre, el niño de 7 años, Lucas Murillo, comenzó los preparativos para abandonar el Hospital Internacional de Colombia (HIC), rumbo a Cúcuta, donde nació y donde desea continuar viviendo.
El pequeño partirá rumbo a su familia, luego que las autoridades del centro asistencial acordaran que es hora de darlo de alta y que puede trasladarse a la capital del Norte de Santander, de donde son sus padres y donde nació y vivió, antes que Colombia conociera su caso médico.
La despedida de Lucas Murillo se produjo luego de ser sometido a una operación a corazón abierto para corregir la cardiopatía que lo trajo desde la frontera hasta el Instituto Cardiovascular ubicado en Floridablanca y que es considerado como uno de los mejores centros cardiovasculares del mundo y América Latina.
Al acto de despedida del niño, se unieron sus padres y el cuerpo médico que durante varias semanas estuvo pendiente de su recuperación.
Esta misma tarde o mañana, Lucas Murillo regresará a su casa. Volverá a contactar a sus vecinos. De nuevo, tendrá contacto con su hábitat natural, pero esta vez lo hará en condiciones distintas a como fue trasladado hasta Floridablanca.
El corazón de Lucas ya se halla en recuperación. Los especialistas afirman que debe mantener el tratamiento para asegurar una óptima mejoría, pero el niño sabe que su regreso a Cúcuta está acompañado de un corazón totalmente renovado.
