Aumenta el número de desplazados con el paso de los días. Foto: ColombiaCheck
Misael Salazar F.
En Cúcuta, Ocaña, Tibú y algunos municipios de la frontera venezolana, se corre contra el tiempo para ofrecer ayuda a más de 5.000 colombianos desplazados por la violencia en la conflictiva región del Catatumbo.
En la capital de Norte de Santander (Cúcuta), se han habilitado espacios como el Estadio General Santander para congregar a los desplazados. Otros se han trasladado directamente hasta las instalaciones de la alcaldía en busca de refugio y ayuda.
Las clases en toda la región del Catatumbo han sido suspendidas para proteger a la población estudiantil y utilizar algunas instalaciones educativas como refugio.
El colegio La Esperanza de Tibú, es una de esas instalaciones usadas como centro de atención inmediata para los desplazados.
En Ocaña se habilitó el Coliseo Argelino Durán Quintero para atender a la población que ha llegado en abundante cantidad a esa población del Norte de Santander.
Incluso, hay fundaciones como Pies Descalzos que trabajan habilitando espacios para elbergar personas que continúan llegando desde la convulsionada zona en busca de salvar sus vidas y tras cualquier ayuda que puedan recibir.
Dramático balance
Este domingo, el gobernador del departamento Norte de Santander entregó un balance de la crítica situación que se vive en el Catatumbo.
William Villamizar dijo que en total son 80 los muertos producto del enfrentamiento entre el ELN y las disidencias de las FARC que operan en la zona.
El número de desplazados, hasta este domingo, fue elevado a 5.000 por el mandatario regional, quien, además, dijo que hay cerca de 20 personas heridas producto de los enfrentamientos entre las organizaciones que se disputan el territorio.
Distribuyen ayudas
Conjuntamente con la gobernación y las alcaldías de Tibú, Ocaña y Cúcuta, hay organizaciones dedicadas a la distribución de ayudas como medicinas, insumos médicos y comida, entre las personas desplazadas.
Los propios damnificados y desplazados afirman que empresarios y personas de buen corazón reúnen insumos y ayudas para atenderlos en esta situación tan compleja, pues han tenido que dejarlo todo en procura de salvar sus vidas.
Los organismos que trabajan en la atención de los desplazados, afirman que la situación puede empeorar, por cuanto mucha gente está saliendo del Catatumbo en busca de refugio y huyendo de los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias.
