Bukele será reelecto en El Salvador con amplio margen. Foto: openDemocracy
Misael Salazar F.
De acuerdo con todos los sondeos, Nayib Kukele ganará este domingo las elecciones presidenciales en El Salvador, confeccionadas a su medida, como el sastre que elabora el traje con todas las exigencias de su cliente.
La ventaja del actual presidente sobre media docena de contendores resultará abismal, según las encuestas. Todas las empresas especializadas en medir la opinión de los ciudadanos salvadoreños, le asignan a Bukele entre el 70 y el 80% de los votos. El restante 20 % de los sufragios se lo repartirán todos sus contrincantes.
En conclusión, todo el mundo sabe que hoy Bukele será reelecto y con muy amplio margen.
Lo que gran parte de la comunidad internacional desconoce, es que estas elecciones fueron pensadas y hechas a la medida de las ambiciones y los intereses de Nayib Bukele.
El actual presidente -que goza de una gran popularidad- acude a la reelección presidencial, en un país donde esta figura está prohibida por la carta constitucional. Sus opositores y críticos han señalado que al menos 5 artículos de la Constitución impiden la reelección de un mandatario.
Lo que gran parte de la comunidad internacional desconoce, es que estas elecciones fueron pensadas y hechas a la medida de las ambiciones y los intereses de Nayib Bukele.
Lo primero que hizo el actual presidente, en busca de su propósito, fue elegir a dedo los integrantes de la Corte Constitucional y ellos se encargaron de habilitarlo para presentarse a la reelección.
Como las leyes salvadoreñas prohíben que un aspirante presidencial haga campaña política ejerciendo el poder, la Asamblea Legislativa, dominada por el partido de Bukele (Nuevas Ideas), le otorgó una licencia de seis meses para que pudiera dedicarse a la campaña disfrazando la legalidad.
Los salvadoreños acuden a un proceso electoral donde también elegirán a los integrantes de la Asamblea Legislativa. Pero hasta aquí llegó la mano interventora de Nayib Bukele. El presidente redujo de 80 a 60 las curules de la Asamblea y sus críticos afirman que el objetivo es concentrar el poder y controlar absolutamente la Asamblea Legislativa, tal como hasta ahora lo ha hecho.
El presidente milenials, como le dicen, también redujo las alcaldías de casi 300 a 44. Dicen sus opositores que aquí también existe un interés manifiesto de concentrar el poder absoluto alrededor del todopoderoso Bukele.
A diferencia de otros mandatarios, como sucede con Nicolás Maduro, en El Salvador y con Bukele, no ha existido ni existe ningún tipo de presión internacional ni cuestionamiento por la deriva democrática a donde llegado el hoy presidente.
El caso es que hoy Nayib Bukele será reelecto con un elevado porcentaje, en unas elecciones acomodadas, gracias a que el aspirante controla la presidencia, la Asamblea Legislativa, la Corte Constitucional, gran parte de los medios de comunicación y tiene, además, un poderoso músculo financiero para invisibilizar a sus oponentes. Será, por lo señalado, una carrera totalmente desigual.
A diferencia de otros mandatarios, como sucede con Nicolás Maduro, en El Salvador y con Bukele, no ha existido ni existe ningún tipo de presión internacional ni cuestionamiento por la deriva democrática a donde llegado el hoy presidente.
También hay que decir que, en buena parte, la imagen de Bukele descansa en su lucha contra las pandillas que habían convertido a El Salvador en uno de los países más peligrosos de Centroamérica. Los salvadoreños se muestran satisfechos con ese logro y hoy le otorgarán un premio al joven mandatario. La principal preocupación de los electores ha pasado a ser la economía, no la inseguridad, gracias a Bukele.
El caso es que hoy Nayib Bukele será reelecto con un elevado porcentaje, en unas elecciones acomodadas, gracias a que el aspirante controla la presidencia, la Asamblea Legislativa, la Corte Constitucional, gran parte de los medios de comunicación y tiene, además, un poderoso músculo financiero para invisibilizar a sus oponentes. Será, por lo señalado, una carrera totalmente desigual.
Su política de seguridad es tomada incluso como modelo por algunos países como el Ecuador de Daniel Noboa, a pesar de los fuertes cuestionamientos por la violación de los Derechos Humanos, sobre lo cual el mundo también ha guardado absoluto silencio.
