***En esa jungla de la tecnología que se llama internet, hallamos esta carta, del Pensador, dedicada especialmente por una hija(o) a su padre. Si usted, padre, está retratado en esta carta, lo felicitamos de verdad. Si no, procura parecerte a este modelo de padre, porque aún tenemos tiempo para todo, incluso para la vida.
Papá, ser tu hija(o), ha sido una de las mayores bendiciones de mi vida, y no puedo evitar sonreír al pensar en todo lo que hemos vivido juntos.
Desde que era pequeña(o), has sido mi ejemplo a seguir. Me acuerdo de las veces que me llevabas de la mano, enseñándome el mundo, con paciencia y esa tranquilidad que siempre trasmites. En esos momentos, no lo sabía, pero estabas sembrando en mí una fuerza que llevo siempre conmigo. Me enseñaste a ser valiente, a enfrentar los desafíos con una sonrisa y, sobre todo, a no rendirme nunca.
Quiero que sepas lo mucho que te admiro, no solo como padre, sino como persona. Eres un hombre increíble, lleno de valores, de bondad y de ese sentido del humor que siempre sabe cómo hacerme reír, incluso en los momentos más difíciles. Gracias por cada consejo, por cada gesto de amor, por las veces que me levantaste cuando caí y por las veces que me dejaste aprender sola (o), sabiendo que era lo mejor para mí
¡Te amo!
